
El líder del régimen de Estados Unidos afirmó que su poder solo está limitado por su “propia moral”, en una declaración que tensiona aún más el orden internacional y confirma el desprecio de Washington por las normas que rigen a los Estados.
Una frase, dicha sin pudor, bastó para encender las alarmas a nivel mundial. El líder del régimen de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no necesita respetar el derecho internacional, afirmando que la única barrera a sus decisiones como jefe de Estado es su “propia moral”.
La increíble declaración, realizada en una reciente entrevista con medios estadounidenses, vuelve a instalar una peligrosa lógica unilateral desde la una de las principales potencias militares del planeta: la idea de que las normas, tratados y acuerdos internacionales son prescindibles cuando se interponen en los intereses de la elite de Estados Unidos.
“Mi propia moralidad, mi propia mente… eso es lo único que puede detenerme”, señaló el psicópata de Trump, descartando explícitamente la necesidad de someterse a marcos jurídicos internacionales que regulan el uso de la fuerza, la soberanía de los Estados y la protección de los Derechos Humanos.
Un mensaje inquietante para el mundo
Las palabras de Trump no llegan en el vacío, ya que se producen en un contexto de creciente intervención estadounidense en el escenario internacional, con operaciones militares, secuestro de presidentes, presiones diplomáticas y una política exterior marcada por el desprecio a los organismos multilaterales.
Para expertos en relaciones internacionales y derecho público, lo dicho por Trump representa una aberración jurídica y política, ya que ningún presidente, por poderoso que sea, está por sobre el Derecho Internacional, base del sistema que regula la convivencia entre países desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Organismos como Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia y múltiples tratados internacionales existen precisamente para evitar que la “moral personal” de un líder se transforme en doctrina global, con consecuencias imprevisibles para la paz y la estabilidad mundial.