
Este sábado 23 de mayo, desde las 11 de la mañana, se realizarán diversas actividades culturales y patrimoniales en la Plaza Angamos para mantener vivo el recuerdo del antiguo pueblo destruido en 1960.
Como ya es una arraigada tradición en la comuna, la comunidad de Toltén Viejo se reunirá para recordar los devastadores efectos del terremoto y posterior maremoto del 22 de mayo de 1960. Aquella catástrofe no solo cobró la vida de decenas de personas, sino que forzó la erradicación completa de las familias que habitaban el lugar.
Los actos conmemorativos de este sábado arrancarán a las 11 de la mañana en la Plaza Angamos, espacio donde los residentes actuales ofrecerán productos locales y compartirán relatos sobre los orígenes de una de las primeras localidades fundadas en la Región de La Araucanía.
Más tarde, a las 15 horas, se dará inicio al desfile histórico que contará con la participación de diversas instituciones comunitarias, para luego culminar con la emotiva e histórica romería hacia el Río Catrilef en memoria de las víctimas.
El alcalde de Toltén, Guillermo Martínez, destacó el profundo valor de este encuentro. «Nuevamente nos reunimos en esta fecha tan significativa para todos los habitantes de la comuna. En la Plaza Angamos, nos encontramos para recordar a nuestros familiares y la resiliencia de los habitantes de este territorio, quienes nos levantamos con fuerza para seguir desarrollando nuestra comuna».
Raíces y reconstrucción de un pueblo
La historia de Toltén Viejo comenzó a dibujarse en 1544 con la expedición española que avistó el Río Toltén. Hacia 1683 se estableció un fuerte militar junto a misiones jesuitas, seguidas más tarde por capuchinos y franciscanos. Sin embargo, la fundación oficial del pueblo la ejecutó Cornelio Saavedra en 1868, iniciando una época de notable auge a principios del Siglo 20.
Ese desarrollo se detuvo abruptamente el 22 de mayo de 1960, cuando el megaterremoto de 9,5 grados en la Escala de Richter y el posterior maremoto azotaron la zona sur del país.
En Toltén, la entrada del mar y el violento desborde del río provocaron que 30 vecinos perdieran la vida. Ante la magnitud del desastre en la costa, el Gobierno de la época determinó el traslado total de la población sobreviviente a un área segura ubicada a ocho kilómetros de distancia. Para ello, se adquirió el Fundo Collico, terrenos donde se diseñó y fundó la actual ciudad de Nueva Toltén.