
El primer ministro electo de este país, Péter Magyar, indagará el uso de recursos públicos para financiar plataformas políticas conservadoras globales como la PNfV.
Un complejo escenario internacional enfrenta el Gobierno chileno luego que el primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar, anunció una investigación formal para esclarecer el presunto uso de fondos fiscales de su país durante la gestión de Viktor Orbán para financiar redes políticas conservadoras de extrema derecha. La indagatoria, revelada por el medio El Mostrador, vincula directamente a organizaciones que fueron lideradas por el actual presidente José Antonio Kast.
El foco de la investigación apunta a la Political Network for Values (PNfV), corporación internacional que el mandatario chileno presidió entre los años 2022 y 2024, además de instancias como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC).
Magyar calificó como un «crimen» el uso de presupuesto estatal para el sostenimiento de plataformas ideológicas y partidos políticos, asegurando que se buscará determinar si dineros públicos húngaros terminaron financiando actividades políticas en diversos países.
La relación entre el mandatario y el modelo de Orbán ha sido estrecha. En marzo de este año, durante una visita a Hungría, el jefe de Estado chileno calificó la gestión de dicho país como una «inspiración para nuestro trabajo desde el primer día de Gobierno», destacando coincidencias en el control fronterizo y principios conservadores.