
La medida, calificada por ellos como «simple y solidaria», establece un cargo fijo mensual de $1.450 que recaerá directamente sobre los hombros de los clientes residenciales durante los próximos 48 meses.
El biministro de Energía y Economía, Álvaro García, presentó la fórmula con la que el Gobierno pretende saldar la deuda acumulada del sistema eléctrico.
La medida, calificada por ellos como «simple y solidaria», establece un cargo fijo mensual de $1.450 que recaerá directamente sobre los hombros de los clientes residenciales durante los próximos 48 meses.
A pesar que el sistema eléctrico ha enfrentado críticas por la falta de fiscalización y los millonarios errores en la aplicación del IPC que obligaron a correcciones parciales en enero, la solución estatal vuelve a apuntar al bolsillo del consumidor final.
Mientras las empresas generadoras y distribuidoras mantienen sus márgenes, el usuario, especialmente la clase media no subsidiada, deberá costear este incremento lineal de $1.450 mensuales, sin importar su nivel de consumo.
Detalles de la «Fórmula García»
El proyecto de ley, que se entregará a la administración entrante para su ingreso al Congreso en marzo de 2026, contempla:
Cargo Universal: Un monto fijo de $1.450 adicional en la boleta, independiente de la distribuidora o la zona geográfica.
Vigencia Extensa: El cobro se mantendrá por 4 años (48 meses), lo que supone un costo total de $69.600 por hogar al finalizar el periodo.
Subsidio Focalizado: Se propone que el 40 por ciento más vulnerable del Registro Social de Hogares (RSH) quede exento, financiando este alivio con los mismos excedentes del alza tarifaria.
Un escenario de alzas y desconfianza
El anuncio llega en un contexto de alta volatilidad. Si bien algunas comunas del sur como La Unión o Lago Ranco enfrentan alzas de hasta un 6,1 por ciento, otras zonas han visto bajas temporales debido a la rectificación de los cuestionados cálculos de la CNE. Sin embargo, factores estructurales como el precio del dólar y la deuda acumulada mantienen las tarifas en niveles históricos, alimentando la sensación que las ineficiencias del sistema siempre terminan siendo una carga para el usuario regulado.