Agustín Edwards admitió contactos con la CIA tras elección de Allende

Agustín Edwards

En su declaración prestada el miércoles 25 de septiembre pasado ante el ministro Mario Carroza, el dueño de El Mercurio reconoció reuniones con el ex secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, y el ex director de la CIA, Richard Helms, en septiembre de 1970, pero sin propósitos golpistas.

El dueño de la cadena El Mercurio, Agustín Edwards Eastman (86), admitió en su declaración ante el ministro en visita Mario Carroza que mantuvo contactos con la CIA en Washington después de la elección de Salvador Allende en 1970. En todo caso, negó que fuera un encuentro con propósitos golpistas.

La declaración de Edwards fue publicada en extenso este jueves por el portal El Mostrador y en ella el empresario, que está querellado por presuntos delitos cometidos en la preparación del golpe y su eventual participación en la Operación Colombo, también afirmó que el gobierno militar “me salvó la vida”.

Edwards partió señalando que “es efectivo que viajé a Estados Unidos, y ello ocurre al día siguiente de la elección del 4 de septiembre de 1970”, pero negó haberse reunido con Richard Helms, director de la CIA, en el Hotel Madison de Washington. Sin embargo, más adelante en su declaración, señaló que sí se reunió con Helms, pero sin especificar el lugar. También negó haberse reunido con Richard Nixon.

Consultado si es efectivo que en septiembre de 1970 ya mantenía una relación con la central de inteligencia estadounidense, Edwards respondió que “no tenía contactos con la CIA en Chile, pero sí las tuve cuando estuve en Washington”. Además, indicó que no le consta que otro director de la CIA, Vernon Walters, haya dicho que él “era el principal recurso de la CIA en toda América Latina”. También desmintió haber recibido dineros de la CIA.

 

Desmintió archivos desclasificados

En cuanto a los archivos desclasificados de la CIA y del informe Church que informaron que en una reunión de Edwards con Henry Kissinger y el Presidente Nixon, se acordaron los “ejes para la desestabilización del Gobierno del Presidente Allende, lo que contemplaba la variante de un golpe militar y junto con esto el financiamiento del diario El Mercurio como principal medio de propaganda y difusión de las ideas y posiciones contrarias al Gobierno y proclives a un golpe de Estado”, el empresario contestó que “no es efectivo”.

Al respecto, dijo que “reitero que tuve una reunión en Washington con Kissinger y con Helms. Además, esta reunión se efectuó días después de la elección de Salvador Allende, oportunidad donde se comentó las circunstancias de haber salido un Presidente comunista en un país democrático, pero en ningún caso se pensaba en un Golpe de Estado o algo parecido, ni menos de un financiamiento hacia el diario El Mercurio”.

También declaró que “la razón por la que me fui del país es porque durante el periodo de elecciones, recibí yo y mi familia amenazas, lo que tornó difícil la vida en el país. De hecho, para el día de las elecciones, mi familia justamente por razones de seguridad se encontraba en Argentina, ya que se habían montado puestos de vigilancia cercanos a la casa en Isidora Goyenechea”.

Consultado si efectivamente El Mercurio “jamás consignó en sus páginas, alguna renuncia relativa a las graves violaciones a los Derechos Humanos que se cometían en el país”, Edwards señaló que “debo indicar que el Gobierno Militar a mí me salvó la vida. Tal como lo afirmé, yo no tenía injerencia en el control de las informaciones que eran entregadas por el diario, y en ese sentido no es efectivo que haya dado una orden acerca que determinada información sobre Derechos Humanos fuera o no publicada. Acerca del Informe Rettig, supe con posterioridad de su existencia”.

 

El polémico titular del Diario La Segunda

Y acerca del polémico título “EXTERMINADOS COMO RATONES” de La Segunda del 24 de julio de 1975, ligado al montaje conocido como Operación Colombo, y el hallazgo de una mujer ejecutada por la DINA y que fue presentada como víctima de un crimen pasional, Edwards contestó que “me remito a lo expuesto en el sentido que eran otras las personas que estaban a cargo de la línea editorial de El Mercurio, sin que yo tuviera injerencia en ellos”.

Añadió que “a su pregunta en relación a la Operación Colombo, declaro que no tengo antecedentes sobre esos hechos. Preguntado sobre la querella de la causa Rol Nº 205-2012 del 34º Juzgado del Crimen de Santiago, seguida por el delito de Homicidio de 119 personas y donde se me atribuye responsabilidad en calidad de autor, debo indicar que no tengo antecedentes sobre los hechos que se me relatan, los desconozco y reitero que no tuve injerencia en los titulares de la prensa de la época ni en la información que se entregaba públicamente”.

Además, Agustín Edwards afirmó que “jamás hubo contacto entre El Mercurio y la CNI. Debo reiterar que El Mercurio no recibió aportes de Estados Unidos, ni hubo una relación estrecha entre El Mercurio y la CIA, más que lo que ya he declarado; no manejé información sobre las actuaciones de los Servicios de Inteligencia en Chile, ni antes ni después del año 1975; en la actualidad soy accionista de El Mercurio y pertenezco a su directorio, pero ni ahora ni antes he tenido influencia en la línea editorial de éste”.

Finalmente, el dueño de El Mercurio señaló que “a su pregunta, en el sentido que de acuerdo a algunos textos, se me cita como una persona que pudo haber influido en el Golpe de Estado, debo responder que para dicha época, yo no me encontraba en el país, y a su consulta acerca de un grupo o Cofradía Náutica, debo responder que éste empezó mucho antes, y su creación y objetivos son muy diversos de los fines políticos que se les han pretendido dar”.

Por nuestro medio asociado Nación.cl

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