
En un informe que ha encendido las alarmas, el FBI concluyó formalmente que no existe evidencia concreta de que Jeffrey Epstein dirigiera una red de tráfico sexual estructurada para servir a hombres poderosos.
La tan esperada desclasificación masiva de los archivos de Jeffrey Epstein ha dejado un sabor amargo entre las víctimas y la opinión pública. A pesar de la liberación de más de 3 millones de documentos este mes, las recientes conclusiones del FBI y el Departamento de Justicia (DOJ) sugieren que el caso está cerrando sus puertas sin perseguir a los poderosos nombres que figuran en las listas. ¿Le es familiar este tipo de decisiones judiciales?
En un informe que ha encendido las alarmas, el FBI concluyó formalmente que no existe evidencia concreta de que Jeffrey Epstein dirigiera una red de tráfico sexual estructurada para servir a hombres poderosos. Según el memorándum oficial, tras revisar miles de horas de video y registros bancarios, los agentes determinaron que Epstein actuaba de forma individual en sus abusos, descartando la existencia de una «lista de clientes» o una organización dedicada a la trata para terceros. Recordemos que Epstein se “suicidó” al interior de una cárcel en Nueva York… ¿conveniente verdad?
Investigación paralizada y «archivos de relleno»
A pesar que el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein (EFTA), legisladores como Thomas Massie y Ro Khanna han denunciado tras una revisión privada que el DOJ está ocultando nombres de poderosos deliberadamente. Reportan que al menos seis figuras prominentes, incluyendo un alto funcionario extranjero, han sido protegidas bajo tachaduras «injustificadas».
Además, auditorías independientes de los documentos liberados revelan que gran parte del material es «relleno»: fotos borrosas de nubes o ventanas de aviones que no aportan valor, mientras que archivos clave sobre las conexiones políticas y financieras de Epstein siguen sin aparecer o han sido eliminados de los portales oficiales.
Justicia esquiva para las víctimas
Mientras las autoridades confirman que Epstein abusó de más de mil víctimas, el mensaje del régimen de Estados Unidos es claro: no se esperan nuevos procesamientos. La investigación se da por «concluida» en el ámbito penal, dejando cualquier posibilidad de castigo a las demandas civiles que las sobrevivientes puedan costear por su cuenta.
Para los críticos, este cierre marca el triunfo definitivo de la impunidad de las élites sobre la verdad judicial.