
La diligencia en el Fundo La Fritz se considera una pieza clave para contrastar las versiones de los imputados y las nuevas pistas que maneja el Ministerio Público en esta búsqueda que ya cumple varios meses sin hallar el cuerpo de la mujer.
La investigación por la desaparición y presunta muerte de la dirigenta mapuche Julia Chuñil ha tomado un nuevo rumbo. Se confirmó que el radio de búsqueda se ampliará al Fundo La Fritz, propiedad de Juan Carlos Morstadt, tras casi un mes de diligencias concentradas exclusivamente en el domicilio de la víctima.
Hasta la fecha, los operativos liderados por Carabineros y equipos especializados se habían focalizado en el predio de tres hectáreas en el sector Huichaco Sur, donde residía la dirigenta.
Como era de esperarse y pese al uso de perros rastreadores y excavaciones intensivas, los resultados no han sido concluyentes, lo que obligó a la Fiscalía a extender el perímetro hacia el terreno de Morstadt, ubicado a unos tres kilómetros del punto original.
El caso mantiene una compleja red de imputados y testimonios cruzados. Actualmente, tres hijos de la dirigenta (Javier, Pablo y Jeannette) están formalizados por parricidio, mientras que un exyerno enfrenta cargos por homicidio.
El dueño del Fundo La Fritz figuró inicialmente como imputado en la causa, sin embargo, su calidad procesal cambió recientemente a la de testigo.
Acusaciones cruzadas
Antes de ser detenidos, los hijos de Chuñil y su defensa señalaron públicamente a Morstadt, vinculándolo con la desaparición de Chuñil.
La diligencia en el Fundo La Fritz se considera una pieza clave para contrastar las versiones de los imputados y las nuevas pistas que maneja el Ministerio Público en esta búsqueda que ya cumple varios meses sin hallar el cuerpo de la mujer.