Camioneros chilenos descubren la “paz interior” ante alza histórica de bencinas: “No queremos parar, mejor mantenemos el abastecimiento”

¿Dónde quedaron aquellos “guerreros de la Panamericana”? Al parecer, hibernando hasta la próxima administración. Por ahora, ronronean mansitos, confían en que los dadores de carga “se solidaricen” y prefieren no cortar caminos… sino solo los presupuestos de sus propios asociados.

En un giro inesperado que deja boquiabiertos a propios y extraños, el gremio de camioneros decidió este lunes no convocar a paro ni cortar ni una sola carretera, pese a el alza histórica de los combustibles que azota al país: más de $370 por litro en las gasolinas y $580 en el diésel.

Tras reunirse en La Moneda con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, los dirigentes optaron por el diálogo civilizado. Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga, fue claro. “Este problema no se resuelve con algunos cantos de sirena por ahí que dicen que hay que parar. Yo no sé qué solución podríamos tener si detenemos el abastecimiento a la nación”, dijo Pérez, quien en el pasado manejaba un discurso agresivo y paralizaba todo el país por motivos menores.

Por su parte, Juan Araya, de la Confederación de Dueños de Camiones, remató que “hoy día no acordamos hacer movilización”. Y Raúl Clavero, de Chile Transporte, selló el compromiso con un tono casi de monasterio: “Nuestro compromiso es mantener la cadena de abastecimiento y esperando que los dadores de carga se solidaricen y acepten el alto de las tarifas”.

El plan alternativo del gremio es tan pacífico como innovador. Pedir al Gobierno que actualice el Índice de Costos del Transporte y crear un canal de denuncias contra esos “generadores de carga porfiados” que se resisten a subir las tarifas.

Curioso contraste

Años anteriores y en otros gobiernos, cualquier ajuste en los combustibles, por menor que fuera, desataba rugidos de motores, bloqueos de rutas, amenazas de desabastecimiento y llamados a paro nacional con la vehemencia de un ejército en campaña.

Ahora, con el diésel pegando un salto récord y un gobierno de extrema derecha en La Moneda, los mismos camioneros se transforman en guardianes responsables de la cadena de suministro.

¿Dónde quedaron aquellos “guerreros de la Panamericana”? Al parecer, hibernando hasta la próxima administración. Por ahora, ronronean mansitos, confían en que los dadores de carga “se solidaricen” y prefieren no cortar caminos… sino solo los presupuestos de sus propios asociados.

El gremio, en resumen, eligió la vía diplomática, actualizar índices, denunciar porfiados y seguir rodando. Todo muy civilizado. Todo muy… selectivo.

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