
Una serie de denuncias apunta a presuntos conflictos de intereses y una trama de financiamiento que involucra a la casa de estudios y a la administración anterior de Chile Vamos.
Nuevos antecedentes han puesto el foco sobre la relación entre el Gobierno Regional de La Araucanía (Gore) y la Universidad Autónoma de Chile, tras revelarse millonarias transferencias de recursos públicos durante la gestión del exgobernador Luciano Rivas. Según las indagaciones realizadas por Radio Biobío, los montos cuestionados formarían parte de una red de financiamiento que vincula a autoridades regionales con la institución educativa.
Las críticas apuntan a un posible conflicto de intereses, dado que diversos funcionarios y figuras políticas relacionadas con la administración de Chile Vamos han mantenido vínculos laborales o académicos con la universidad. Esta situación ha generado cuestionamientos sobre los criterios de asignación de fondos para programas y convenios que, en algunos casos, superarían los 2 mil millones de pesos.
Las denuncias sugieren que estas transferencias no solo carecerían de una fiscalización adecuada, sino también podrían haber beneficiado a un entorno político específico y claramente de derecha. El caso se suma a las recientes auditorías que han detectado irregularidades en la rendición de gastos del Gore, lo que ha llevado a sectores políticos y sociales a exigir una investigación profunda por parte de la Contraloría y el Ministerio Público.
Desde los sectores denunciantes se subraya la necesidad de transparentar el destino de cada peso regional, especialmente en una zona con altas necesidades sociales. Por su parte, se espera que las instituciones involucradas entreguen sus descargos ante las acusaciones que hoy mantienen a la Universidad Autónoma bajo una estricta vigilancia pública.