
La cobertura en Chile ha sido mínima o nula en la mayoría de los medios tradicionales, como era de esperar. El único registro visible en prensa local es de una radio que reportó detalles del tiroteo y renuncias de fiscales.
En las calles residenciales de Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, se vive desde diciembre de 2025 una escalada de violencia y militarización sin precedentes por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) (la Gestapo de Donald Trump) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en el marco de la Operación Metro Surge impulsada por el régimen del país del norte.
Miles de agentes fuertemente armados, con equipo táctico, máscaras y vehículos blindados, han desplegado operaciones masivas de arrestos que han generado terror en barrios enteros, cierres de escuelas, caídas drásticas en el comercio local (hasta 80 por ciento en algunos casos) y protestas masivas.
El detonante principal ocurrió el 7 de enero pasado, cuando un agente de ICE mató a tiros a Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, madre de tres hijos, poeta y activista.
Según la versión del régimen, la mujer intentó embestir a los agentes con su vehículo en un acto calificado como «terrorismo doméstico», sin embargo, videos virales, testigos, el alcalde de Minneapolis Jacob Frey y el gobernador Tim Walz, han calificado esta narrativa de «basura» y «falsa», exigiendo el retiro inmediato de ICE de la ciudad y una investigación independiente. Frey llegó a declarar: «ICE, salgan de Minneapolis».
🇺🇸 GRAN VIOLENCIA y MILITARIZACIÓN por parte de ICE en Minneapolis. Pero como no es en Irán, no hay condenas internacionalespic.twitter.com/QLAPNb4wBe
— El Necio (@ElNecio_Cuba) January 15, 2026
La tensión no ha cesado. El 14 de enero, durante otra operación, agentes dispararon e hirieron a un hombre, un migrante venezolano, según reportes, tras un supuesto ataque con herramientas. La respuesta incluyó gas lacrimógeno, granadas aturdidoras, balas de goma y cargas contra manifestantes y residentes en zonas residenciales del norte de la ciudad. Trump ha amenazado con invocar la Ley de Insurrección para desplegar tropas militares si las protestas continúan.
Miles de personas han marchado bajo lemas como «ICE Out for Good» (jugando con el apellido de la víctima e «ICE fuera para siempre»), con vigils y concentraciones pacíficas que exigen justicia y el fin de lo que autoridades locales describen como una «ocupación militar» e «invasión federal» inconstitucional.
Minnesota, junto a las ciudades de Minneapolis y St. Paul, presentó una demanda federal contra DHS por violaciones a derechos civiles, perfilamiento racial y uso excesivo de fuerza.
¿Por qué este caso no aparece (casi) en los medios chilenos?
A pesar de la gravedad, con una ciudadana estadounidense asesinada por agentes federales, protestas masivas, amenazas presidenciales de intervención militar y paralelismos con eventos históricos de represión estatal, la cobertura en Chile ha sido mínima o nula en la mayoría de los medios tradicionales, como era de esperar. El único registro visible en prensa local es de una radio que reportó detalles del tiroteo y renuncias de fiscales.
La respuesta es clara: no se trata de Irán, Cuba ni Venezuela. Cuando la violencia y la militarización ocurren en un aliado estratégico como el régimen de Estados Unidos bajo una administración de derecha, el interés informativo parece evaporarse. En cambio, cualquier incidente mínimo, incluso inventado, en países adversarios a Washington, recibe portadas permanentes, análisis profundos y condena unánime.
Este silencio selectivo revela más sobre los sesgos mediáticos que sobre los hechos mismos. En Minneapolis, familias temen salir de casa, negocios cierran y comunidades se organizan para protegerse, pero en Chile, el tema apenas genera eco.
El Periódico.cl seguirá informando sobre lo que otros prefieren ignorar.