Especialista nos orienta cómo evitar que los niños se ahoguen en piscinas

Cada año -en Chile- un número importante de niños pierde la vida en piscinas, playas, ríos, tranques, tina de baño, entre otros.

La llegada del verano trae consigo la temporada de piscinas y con ello el riesgo especialmente para los menores que no saben nadar y caen accidentalmente al agua. Bastan sólo unos segundos de descuido de sus padres o quienes supuestamente están al cuidado de los pequeños para que se concrete la tragedia.

A raíz del lamentable accidente que sufrió el hijo del subsecretario de Agricultura, Álvaro Cruzat y para que no se repitan este tipo de circunstancias que enlutan tanto a nuestro país, Julia Ortiz, subdirectora de la Escuela de Salud de AIEP, entrega algunas claves para evitar incidentes de este tipo.

Uno de los accidentes más frecuentes en nuestro país es la asfixia por inmersión, que en la inmensa mayoría de las veces puede prevenirse. Cada año -en Chile- un número importante de niños pierde la vida en piscinas, playas, ríos, tranques, tina de baño, entre otros. La cantidad de agua no determina el riesgo. Bastan 20 centímetros de agua para  generar un lamentable accidente.

Este tipo de accidente tiene un alto índice de mortalidad cuando no se actúa a tiempo, es decir, en los primeros 5 minutos. De ahí la necesidad que cada persona sepa qué hacer ante una emergencia de ese tipo.

 

Cómo prevenir

No deje a un pequeño solo cerca de una piscina. Si tiene una, use rejas altas y con llaves para acceder a ella. Existen mallas de protección que soportan el peso de un niño, incluso  sistemas de alarma de piscina como  las alarmas subacuáticas que identifican ondas bajo el agua ante la eventual caída de un objeto o persona al agua.

Todos los niños debiesen saber nadar. Existen cursos especializados desde que son pequeños, incluso de meses, para que puedan reaccionar ante una eventual caída al agua.

Nunca dejar a un niño sin supervisión en su bañera. Si va a realizar otra actividad, lleve a su hijo con usted. No lo deje al cuidado de otros menores. Aquellos pequeños se descuidan con facilidad, situación que podría provocar un accidente de forma repentina.

Evite elementos atractivos para los niños (juguetes) dentro y alrededor de la piscina.

En toda familia en que hay niños pequeños y piscina, los adultos que los cuidan deben saber la reanimación básica de un niño ahogado. Las piscinas de uso público deben tener salvavidas certificados que sepan administrar reanimación cardiopulmonar básica y tener  acceso a unidades de emergencia y rescate.

Siempre vigile a los niños. El 84 por ciento de los ahogamientos ocurren por supervisión inadecuada por parte de los adultos. La mayoría de los accidentes suceden a la hora de almuerzo o entre las 16 y 18 horas.

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