
El país se ubicó en el último lugar de bienestar infantil entre 37 naciones analizadas, registrando la mayor brecha de ingresos y el nivel más alto de sobrepeso juvenil.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) encendió las alertas sobre la situación de niños, niñas y adolescentes en Chile.
En su nuevo informe, titulado “Desigualdad de oportunidades: niños, niñas y adolescentes en desigualdad económica”, el país quedó en el último lugar del ranking de bienestar infantil entre 37 naciones.
El estudio combina datos sobre bienestar mental, salud física y habilidades académicas. En ese contexto, Chile obtuvo el peor resultado general de la muestra y también se ubicó en la última posición específica en salud física. Uno de los antecedentes más preocupantes es la profunda brecha económica del país: el 20 por ciento de las familias con mayores ingresos percibe más de 10 veces lo que recibe el 20 por ciento más pobre, la mayor distancia registrada en todo el informe.
En el ámbito de la salud, el reporte detalla que el 58 por ciento de los niños y adolescentes de entre cinco y 19 años presenta sobrepeso, la cifra más alta entre los países analizados y que se sitúa muy por encima del promedio del estudio, que llega al 28 por ciento. A esto se suma una alarmante realidad alimentaria: un 13 por ciento de los estudiantes de 15 años declaró haber omitido comidas por falta de dinero, un porcentaje superior al promedio internacional, que se fijó en un nueve por ciento.
La crisis también se extiende al sistema educativo. En materia de aprendizaje, apenas un 36 por ciento de los adolescentes de 15 años logra competencias básicas en matemáticas y lectura, quedando muy por debajo del promedio general del 55 por ciento. El reporte concluye que Chile presenta uno de los sistemas educativos más segregados socioeconómicamente, con un índice de segregación entre escuelas que alcanza el 0,37, cifra significativamente superior al promedio del informe, que se sitúa en 0,24.