
Solo estos tres estados del mundo rechazaron la resolución aprobada por 123 naciones. Alineamiento político de Milei con Trump y Netanyahu vuelve a colocar a Argentina en el lado más oscuro de la historia.
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó con 123 votos a favor una resolución histórica que califica la trata transatlántica de africanos esclavizados como el crimen de lesa humanidad más grave cometido en la historia de la humanidad.
Frente a este consenso abrumador de la comunidad internacional, solo tres países del mundo alzaron la mano para rechazarla. Obviamente fueron Argentina, Israel y Estados Unidos. Una decisión que indigna, avergüenza y exige explicaciones urgentes.
¿Qué dijo la resolución?
La iniciativa, impulsada por Ghana y la comunidad africana en la ONU, reafirma que los crímenes vinculados a la esclavitud racializada no prescriben, que sus efectos persisten hoy en forma de racismo estructural, desigualdades y disparidades socioeconómicas, y que los Estados responsables tienen obligaciones de reparación. La resolución contó con el respaldo de 123 naciones y 52 abstenciones, incluyendo varios países europeos. Tan solo tres Estados dijeron no.
Los argumentos que no convencen a nadie
La Cancillería argentina intentó justificar su voto con un argumento filosófico. Calificar la trata transatlántica como «el crimen más grave» sería, según Buenos Aires, una afirmación «subjetiva» que jerarquiza arbitrariamente crímenes históricos. Argentina señaló además que el texto no admitió modificaciones ni aportes durante su negociación.
El argumento suena razonable en abstracto. Se derrumba al aplicarlo al caso concreto. Si la objeción fuera genuinamente técnica, la respuesta lógica habría sido la abstención, tal como eligieron 52 países, incluidos España, Alemania, Portugal y Reino Unido, que también tienen historia colonial. Votar en contra es un acto político deliberado e inequívoco.
Cabe preguntarse, entonces: ¿cuántos millones de personas esclavizadas, cuántos siglos de trata sistemática hacen falta para que un crimen deje de ser «subjetivamente» grave y pase a ser objetivamente inaceptable? La respuesta que dio Argentina en la ONU resulta, como mínimo, perturbadora.
Un patrón que ya no es casualidad
Este voto no es un hecho aislado. Es la confirmación de un patrón sistemático. En septiembre de 2025, Argentina, Israel y Estados Unidos votaron juntos contra la solución de dos Estados para el conflicto palestino.
En octubre de 2025, los tres rechazaron la resolución sobre el embargo a Cuba.
En noviembre de 2024, Argentina de Milei fue el único país del mundo en votar en contra de una resolución para prevenir la violencia contra mujeres y niñas.
La Argentina de Milei ha dejado de ser un actor neutral en el escenario multilateral. Ha elegido un bando, el de quienes frenan, relativizan o bloquean los avances en Derechos Humanos, memoria histórica y justicia internacional.
El peso simbólico e histórico
La trata transatlántica de esclavos africanos fue uno de los crímenes más masivos y prolongados de la historia moderna. Más de cuatro siglos de deportación forzada, violencia sistémica y deshumanización de millones de personas. Sus consecuencias, pobreza, racismo institucional, exclusión, son absolutamente vigentes.
Amnistía Internacional calificó la resolución como «un paso trascendental hacia el reconocimiento legal y la reparación».
Rechazarla no es una postura técnica. Es una afrenta moral.
Este documento es de circulación interna y está destinado a informar y orientar el posicionamiento institucional ante la opinión pública.