Las lluvias milagrosas

mauricio antivil

Por el periodista Mauricio A. Antivil Morgado.

Escuchar la frase “Desaparecieron las calles”, mientras Temuco y Padre Las Casas se hunden bajo un manto de humo y neblina, logra sacar una sonrisa irónica. Comprobarlo minutos después, cambia totalmente esa expresión.

Y es que la realidad no es para la risa. Aunque hoy en día, hablar sobre la contaminación ambiental en ambas comunas resulta una majadería, y agregar algo a todo lo que ya se ha dicho durante una década, no parecería novedoso, hay una situación en la que es necesario detenerse: en el rol de las autoridades.

Las medidas restrictivas que se establecieron en las zonas más complejas (so pena de duras multas en caso de no acatar las normativas) debían ser para las autoridades el santo remedio al problema de la polución del aire. Pero el tiempo no les dio la razón.

El modelo prohibición-castigo no resulta y ya está más que comprobado. Esas cabezas bien pensantes que imaginaron que la calidad del aire mejoraría privando a la población del uso de la leña y sancionándola en caso de hacerlo en horas no autorizadas, fracasaron rotundamente. Los resultados saltan a la vista a raíz de los índices de polución de este año, mayores a los de temporadas anteriores.

En este contexto, ¿hasta qué punto la autoridad pertinente insistirá en este modelo conociendo la realidad socioeconómica de miles de personas de Temuco y Padre Las Casas? ¿Es razonable exigir a vecinos de escasos recursos que utilicen leña seca cuando muchos de ellos tienen necesidades más importantes que cubrir? ¿O tendrán que continuar aguantando el frío para evitar las multas?

¿Hasta qué punto los medios de comunicación continuarán propiciando campañas que, de antemano, sabemos tendrán un nulo efecto en la población? ¿No será hora que la autoridad reconozca públicamente el fracaso de sus planes y medidas, y que su ineficiencia, desidia, inexperiencia y falta de compromiso y voluntad tiene a más de 300 mil personas respirando veneno día a día?

¿Qué hay que esperar? ¿Un colapso escandaloso de los servicios de salud; el fallecimiento de niños y adultos; marchas, protestas y manifestaciones masivas?

En 2004, las autoridades del ramo estimaban que en un plazo de 10 años comenzarían a verse los primeros resultados del Plan de Descontaminación de Temuco y Padre Las Casas.Ya han pasado 12 años. ¿Se puede hablar de un panorama positivo para ambas comunas de aquí a los próximos años?

No es posible que se achaque a los propios ciudadanos toda la responsabilidad de la contaminación ambiental. ¿Qué hizo la autoridad al respecto en la última década? ¿Dónde están los empresarios? ¿Dónde están las universidades, cuyos profesionales podrían generar estrategias y tecnologías de calefacción menos contaminantes que ayuden a mejorar en parte este triste escenario?

Como ya se está haciendo habitual, sólo las lluvias están dando un respiro a dos ciudades cuyos habitantes se intoxican durante cada invierno. Para las autoridades, lluvias milagrosas, un alivio momentáneo a años de burocracia y decisiones erradas, que hoy pagan –con creces- miles de habitantes de Temuco y Padre Las Casas.

 

One thought on “Las lluvias milagrosas

  1. Coincido absolutamente con lo expuesto acá. Muy bien dicho don Mauricio. Quisiera agregar que cuando hay autoridades de mala calidad, éstas prohiben. Es lo único que saben hacer, pero cuando llega la hora de dar soluciones, brillan por su ausencia. Acá, las torpes autoridades, para “solucionar” el problema de la contaminación, no encontraron nada mejor que prohibir el uso de leña sin entregar ninguna alternativa real, como que la población pueda comprar gas más barato, que la electricidad sea más barata en invierno y que por ejemplo en verano, sea un poco más cara. Que se le venda a la gente parafina más barata, en fin, cuando los poderosos requieren de una “ayudita” del estado, las autoridades se las conceden de inmediato, con los recursos de todos los chilenos, pero cuando se trata de ayudar a la gente humilde, que se rasquen con sus propias uñitas.
    Yo le preguntaría a las autoridades responsables de esta materia, con qué se calefaccionan en sus casas??… probablemente nos encontraremos con sospresas y los reyes se calefaccionan con leña, pero como a ellos nadie los fiscaliza, impeke para ellos.
    Pero lo más probable es que respondan que se calefaccionan con fuentes de calor alternativas, claro, con la plata que reciben a fin de mes y que se las pagamos todos los chilenos, no creo que sea mayor inconveniente.
    Entonces y en resumen, las autoridades son una vergüenza. QUE SE VAYAN TODOS!!!!

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