Sin trabajarle un día a nadie: Revelan el millonario ingreso anual del Príncipe William como duque de Cornualles

Mientras el Reino Unido discute recortes sociales, congelamiento de salarios y crisis habitacional, el heredero al trono recibe más de 60 mil dólares diarios, simplemente por su posición de nacimiento.

Mientras millones de británicos enfrentan el aumento del costo de la vida, la precarización laboral y el debilitamiento de los servicios públicos, un reciente informe financiero volvió a poner en el centro del debate los privilegios económicos de la monarquía.

El Príncipe William, quien -en buen chileno, no le ha ganado a nadie, heredero al trono del Reino Unido, recibió un ingreso anual cercano a los 22,9 millones de libras esterlinas (unos 30 millones de dólares o para que se dimensione mejor: 27 mil 272 millones 727 mil 270 pesos chilenos) en su calidad de Duque de Cornualles, según el último reporte anual integrado del Ducado, correspondiente al período 2024–2025.

Un ducado medieval, ingresos del siglo XXI

El Ducado de Cornualles es una vasta estructura patrimonial creada en 1337, diseñada específicamente para financiar al heredero de la Corona. No se trata de una empresa privada común y corriente: administra tierras agrícolas, propiedades inmobiliarias, arriendos comerciales y activos financieros distribuidos en Inglaterra y Gales.

Todo el superávit generado por este entramado económico -tras costos operacionales- pasa directamente al heredero, sin licitación pública ni competencia de mercado. En la práctica, se trata de una renta hereditaria garantizada por la tradición monárquica, acumulada durante casi siete siglos.

¿Salario, renta o privilegio?

Desde la Casa Real se insiste en que estos recursos no constituyen un sueldo estatal, sino ingresos privados del ducado. Sin embargo, el debate persiste:

El Ducado existe únicamente por la figura del heredero.

Sus activos están exentos de impuestos como herencia.

La transparencia tributaria sigue siendo limitada.

William utiliza estos fondos para financiar sus actividades oficiales, el funcionamiento de su hogar y compromisos institucionales. Aun así, no se informa públicamente con claridad cuánto paga efectivamente en impuestos, ni bajo qué criterios exactos.

Desigualdad en estado puro

El contraste es evidente: mientras el Reino Unido discute recortes sociales, congelamiento de salarios y crisis habitacional, el heredero al trono recibe más de 60 mil dólares diarios, simplemente por su posición de nacimiento.

El caso vuelve a encender el debate sobre la vigencia de la monarquía, la concentración de riqueza hereditaria y la legitimidad de instituciones que, en pleno Siglo XXI, siguen operando bajo lógicas feudales.

Porque más allá del relato de “servicio público”, las cifras hablan solas: el privilegio sigue siendo uno de los negocios más rentables de la Corona británica.

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