
La investigación, que contó con la participación de la DGA, Conadi y Conaf, además de denuncias de la Fundación Pewenkem, concluyó en la formulación de dos cargos clasificados como graves:
La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) inició un procedimiento sancionatorio contra la empresa Hidroangol SpA, titular de la Central Hidroeléctrica Río Picoiquén, tras detectar fallas críticas en sus compromisos ambientales.
La investigación, que contó con la participación de la DGA, Conadi y Conaf, además de denuncias de la Fundación Pewenkem, concluyó en la formulación de dos cargos clasificados como graves:
Incumplimiento del caudal ecológico: La empresa no respetó el flujo mínimo de agua necesario para preservar el ecosistema del río.
Fracaso en reforestación: Mientras el Plan de Manejo exigía un 75 por ciento de supervivencia del bosque nativo reforestado, la fiscalización en terreno constató que solo el 0,4 por ciento de los ejemplares sobrevivió.
Luis Muñoz, jefe regional de la SMA en La Araucanía, enfatizó que la central debe ajustarse estrictamente a lo aprobado en su permiso ambiental. «Se constataron fallas en medidas de mitigación hídrica y forestal que son fundamentales para la operación del proyecto», señaló.
Sanciones y plazos
Al tratarse de infracciones graves, Hidroangol SpA arriesga la revocación de su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), la clausura de las instalaciones o multas que podrían alcanzar las 5 mil UTA (más de 3 mil 900 millones de pesos).
La empresa dispone ahora de 15 días hábiles para presentar un Programa de Cumplimiento o 22 días para formular sus descargos ante la autoridad.