Teodoro Ribera renunció en medio del escándalo por el caso acreditaciones

Un año y 5 meses alcanzó a estar en el cargo el ministro de Justicia. Tras “difíciles días”, se reunió con el Presidente y le presentó su dimisión. Según el renunciado, “ninguna de mis actuaciones personales o ministeriales se han apartado de la línea ética y legal”.

A primera hora de este lunes, el ministro de Justicia, Teodoro Ribera, llegó a La Moneda para reunirse con el Presidente Sebastián Piñera y presentarle su renuncia al cargo, en medio del escándalo por el caso acreditaciones y sus vínculos con el apresado ex presidente de la CNA, Luis Eugenio Díaz.

El ex secretario de Estado llegó temprano al Palacio, para sostener un encuentro a puertas cerradas con el Mandatario y presentar su dimisión. Antes de las 10 de la mañana, bajó al patio y leyó una declaración ante la prensa, en donde confirmó su dimisión y sin responder preguntas.

“He presentado mi renuncia indeclinable (…) Esta situación sin visos de detenerse, dificulta tanto mi labor como ministro como al igual mis posibilidades de proteger mi imagen y la mi familia”, dijo, señalando tener la “férrea convicción que ninguna de mis actuaciones personales o ministeriales se han apartado de la línea ética y legal”.

 

Un año y 5 meses

En el texto, Ribera agradeció al Presidente, repasó las tareas desarrolladas en la cartera en el año y 5 meses que alcanzó a estar en el cargo y se quejó de haber sido –dijo- objeto de “acusaciones tendenciosas” en el marco del caso acreditaciones.

El ahora ex ministro dijo que había pasado “difíciles días”, y aseguró que fue víctima de un “afán persecutorio”, basada -a su juicio- en “hechos inconexos, sin fundamento o sencillamente falsos, buscando asociar injustamente a hechos reprobables”.

“Se ha escarbado en viejos expedientes –prosiguió- omitiendo informar sobre la verdad establecida. Se le ha dado tribuna a quienes han sido objeto de reproches por parte de la justicia, se ha buscado involucrar a mi familia en este cuestionamiento político”.

Dijo que ahora, fuera del ministerio de Justicia, se podrá hacer cargo de su defensa en este caso con “plena libertad”. También agradeció los respaldos recibidos desde su partido, Renovación Nacional, y de la UDI.

Ribera llegó al Gobierno el 18 de julio de 2011, cuando ingresó en reemplazo de Felipe Bulnes, quien a su vez pasó a hacerse cargo de la cartera de Educación.

 

Las contradicciones de Ribera

La salida de Ribera era cuestión de horas luego de los dichos de ayer domingo del ministro del Interior Andrés Chadwick, quien si bien descartó la existencia de “hechos delictuales, ilícitos” por parte de Ribera, cuestionó a su colega por algunas de sus actuaciones.

A Ribera se le reprocha haber negado un nexo con Díaz, siendo que una serie de correos electrónicos comprobaron que se conocían desde la época en que el ex ministro era rector de la Universidad Autónoma. Además, Díaz fue contratado en Gendarmería, que depende de Justicia, para hacer una asesoría, lo que según Chadwick, “no fue lo más prudente”.

Luego, Ribera señaló que el ex presidente de la CNA se abstuvo de votar la acreditación del Incacea (entidad de la que Ribera tiene en torno al 8 por ciento de la propiedad), lo que fue desmentido por personeros de la comisión.

Chadwick dijo ayer también que hay declaraciones de Ribera “que en el Gobierno consideramos que no han sido afortunadas”. Por ejemplo, cuando señaló que habría que buscar “personas en el Hogar de Cristo” para encontrar a alguien sin conflicto de interés.

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