
Considerando que la superficie afectada a nivel nacional por incendios forestales es tres veces superior que lo registrado en la temporada anterior, la organización ambientalista hace un llamado urgente a avanzar en normativas que permitan prevenir nuevos siniestros y entreguen más herramientas para su combate.
Ante la emergencia por incendios forestales que afecta especialmente a las regiones del Ñuble y Biobío, Greenpeace hizo un llamado urgente a aprobar la Ley de Prevención de Incendios, detenida en su segundo trámite constitucional en el Senado hace casi dos años, entendiendo que, aunque es una normativa perfectible, representa un avance fundamental para evitar nuevos desastres.
“Es francamente incomprensible que, en medio de esta catástrofe nacional, el Senado aún no avance en esta normativa con la celeridad que se requiere”, expresó Silvana Espinosa, experta en clima y ecosistemas de Greenpeace, aludiendo a que recién en la tarde de este martes 20 de enero, la Comisión de Hacienda extendió una citación para discutir el proyecto de ley durante el miércoles.
El proyecto que regula la prevención de incendios forestales y rurales y otras materias de indica, fue ingresado por el Ejecutivo en octubre de 2023, luego fue aprobado por la Cámara de Diputados el 6 de marzo de 2024 y, desde entonces, se encuentra atascado en el Senado, en la actualidad en discusión en la Comisión de Hacienda desde el 17 de marzo de 2025, pese a contar con suma urgencia para agilizar su tramitación.
“Durante la presente temporada de incendios (2025 – 2026), la superficie afectada por estos incendios alcanza las 58 mil 934 hectáreas, equivalentes a un 207 por ciento de aumento respecto de la temporada anterior, lo que significa que este año se ha quemado tres veces más superficie”, explicó la vocera de Greenpeace.
Considerando lo anterior es que, junto a la necesidad de contar con una ley prevención de incendios, desde la organización destacan la relevancia de tener también una planificación territorial que incorpore la gestión del riesgo de desastres en las decisiones públicas, políticas efectivas de prevención y educación ambiental, acompañadas de los recursos suficientes, y generar políticas públicas que fomenten e incentiven el ordenamiento de territorios con diversidad biológica basada en especies nativas, a la vez que protejan los ecosistemas hídricos.
“No podemos esperar a que el fuego vuelva a arrasar con todo para que nuestras autoridades reaccionen. Es por eso que hacemos un llamado a convertir la preocupación en acciones concretas. Hoy es urgente que los integrantes de la Comisión de Hacienda aprueben la Ley de Prevención de Incendios, para que luego se vote con celeridad en Sala”, concluyó la vocera de Greenpeace.
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