
El vehículo fue reacondicionado para atender a 200 menores cada jornada, pero su ingreso ha sido denegado durante un año.
A un año del fallecimiento del Papa Francisco, ocurrido en el año 2025, el vehículo que él mismo dispuso para ser transformado en una clínica móvil para niños palestinos continúa sin poder cumplir su misión.
Israel ha impedido sistemáticamente el ingreso del Papamóvil a la Franja de Gaza, manteniéndolo en una vitrina en la ciudad de Belén, en Cisjordania.
El vehículo fue remodelado para brindar atención médica a 200 niños al día. Sin embargo, las restricciones impuestas por Israel al flujo de ayuda y suministros, que limitan el acceso a medicinas, alimentos y combustible, han dejado esta iniciativa humanitaria en suspenso.

Antes de su deceso, el pontífice mantenía un contacto estrecho con la comunidad cristiana de la zona, comunicándose casi todas las noches con la única iglesia católica de Gaza. No obstante, la situación en el área ha sido crítica. Desde el 7 de octubre de 2023, diversos templos han sido blanco de ataques israelíes. En julio de 2025, la misma iglesia con la que el Papa Francisco se contactaba fue bombardeada, lo que resultó en la muerte de tres personas.