
Un nuevo sondeo de Cadem reveló que el pesimismo económico en materia de empleo llegó a un 91 por ciento, posicionándose en la cifra más alta desde mediados del año 2020.
La desaprobación a la conducción del gobierno de José Kast alcanzó el nivel más alto desde que asumió el mandato en marzo del año 2026, registrando un 61 por ciento según reveló un nuevo sondeo de la encuesta Cadem publicado este jueves. Por su parte, la aprobación al mandatario descendió a un 34 por ciento, la cifra más baja de su administración.
El incremento en el rechazo a la gestión gubernamental ha coincidido con diversos hitos económicos y coyunturales del país. A comienzos de julio se registró un primer peak de desaprobación de 60 por ciento, momento en que el Instituto Nacional de Estadísticas informó un desempleo de 9,4 por ciento para el trimestre móvil marzo-mayo de este año. Posteriormente, la cifra de desocupación aumentó a un 9,5 por ciento para el trimestre mayo-julio, antecedente difundido el 28 de agosto pasado que coincidió con el nuevo punto máximo de desaprobación del jefe de Estado.

Otros factores han incidido en la percepción ciudadana durante este período. A mediados de julio, la desaprobación llegó a un 59 por ciento en medio de las emergencias causadas por el sistema frontal que afectó a las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Biobío. Asimismo, el rechazo marcó un 60 por ciento en los días previos a la aprobación en el Congreso de la megarreforma tributaria, iniciativa que reduce los impuestos a los más ricos y establece invariabilidad tributaria por un plazo de 20 años.
En cuanto a la evaluación general del país, un 63 por ciento de los encuestados sostiene que Chile va por un mal camino, cinco puntos más que la medición anterior y la cifra más alta de la actual administración, mientras que solo un 32 por ciento considera que va en la dirección correcta.
En el ámbito económico, un 91 por ciento califica la situación del empleo como mala o muy mala, el nivel más pesimista registrado desde mediados del año 2020. Además, un 83 por ciento percibe un escenario complejo respecto a los sueldos de los trabajadores y un 82 por ciento evalúa negativamente las posibilidades de consumo para adquirir bienes y servicios, el indicador más bajo desde julio del año 2014.
De cara al futuro, un 37 por ciento cree que la situación del país se mantendrá igual, mientras que un 36 por ciento se manifiesta pesimista y prevé que empeorará.
