
Tras el éxito en el Festival de Venecia de la obra dirigida por cineastas israelíes, surgió una producción promovida por el régimen de ese país que imita su nombre, formato y estética para confundir a la audiencia.
Una grave controversia en torno a la guerra de la información y la producción cinematográfica se ha generado tras el estreno del impactante documental “NAZA”, dirigido por los realizadores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor.
La obra audiovisual, presentada el 10 de septiembre de este año en el prestigioso Festival de Venecia, recibió una ovación de pie de 25 minutos y se adjudicó el premio especial del jurado al exponer reveladores testimonios del genocidio israelí en Medio Oriente.
El título de la cinta hace referencia a la sigla militar hebrea que se traduce como daño colateral, término utilizado por las fuerzas armadas de Israel para categorizar la cantidad de civiles palestinos que la inteligencia militar consideraba aceptable eliminar en cada incursión.
A través del relato de 24 integrantes del ejército y de los servicios de inteligencia israelíes, el largometraje detalla el funcionamiento de los sistemas de ataques calculados sobre la Franja de Gaza a partir del 7 de octubre.

El impacto de las revelaciones provocó una inmediata reacción del régimen criminal encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, del cual cae una orden de detención internacional por sus crímenes, cuyos sectores condenaron abiertamente la producción, solicitaron la revocación de la ciudadanía de los directores y generaron llamados públicos contra sus vidas.
Sin embargo, la ofensiva contra la cinta no concluyó ahí. Tan solo tres semanas después del debut en Italia, apareció en la plataforma YouTube una producción paralela titulada “NASA: The Real History”, creada por Roy Danino, Ariel Averbuch y Hagai Gutman. La obra duplica la sigla, imita la estructura narrativa y copia la propuesta estética de entrevistas nocturnas en azoteas, contando además con la promoción activa del propio régimen israelí.
Esta maniobra ha sido catalogada por analistas como una táctica coordinada para generar confusión y alterar las búsquedas de los usuarios que intentan acceder al trabajo original. La idea es que la gente que desee buscar el documental original y ganador de premios, se encuentre con esta copia, pero del régimen. Pese a los intentos de distorsión, se confirmó que el documental auténtico estará disponible próximamente de forma gratuita a través de la plataforma digital del periódico británico The Guardian.

Director y periodista de ElPeriódico.cl