
Fenómeno atmosférico mantendrá lluvias intensas, posibles tormentas eléctricas y riesgo de nubes tornádicas en el sur del país, según advierte Meteored Chile.
Un escenario de alta inestabilidad atmosférica continuará afectando al país durante las próximas semanas, proyectándose precipitaciones superiores a los rangos habituales hasta mediados de noviembre. De acuerdo con lo explicado por la coordinadora jefa de Meteored Chile, Pamela Henríquez, en entrevista con Radio Cooperativa, el desplazamiento de un centro de baja presión hacia el sur del territorio mantendrá el frente climático concentrado principalmente entre las regiones del Maule y La Región de La Araucanía.
En las zonas costeras y los valles del sur del país, los pronósticos indican que podrían registrarse acumulados de entre 35 y 40 milímetros de agua en tan solo una jornada, esperándose nuevos pulsos de lluvia durante el jueves y hasta la mañana del viernes. De igual forma, la especialista advirtió que la inestabilidad podría extenderse hasta la quincena de noviembre, manteniendo la probabilidad de tormentas.
La situación para la zona centro-sur del país contempla riesgos adicionales debido a la potencia de los sistemas nubosos. En esa línea, la Dirección Meteorológica de Chile emitió un aviso para el sector comprendido entre el Maule y La Región de La Araucanía ante la potencial formación de nubes tornádicas.
Según precisó Henríquez, esto no asegura la ocurrencia de un tornado, pero sí da cuenta de nubes de gran desarrollo vertical capaces de originar granizos, tormentas eléctricas y, en áreas costeras, la eventual aparición de trombas marinas.
Mientras la zona central registra un superávit hídrico, con Santiago acumulando 275,9 milímetros y un mes de octubre que alcanzó 108 milímetros, la meteoróloga enfatizó que estos episodios no erradican la sequía estructural que afecta a diversos embalses del país, donde la recuperación hídrica aún muestra cifras dispares.
De cara a la época de calor, la experta prevé la combinación de lluvias sobre lo normal con temperaturas máximas elevadas en el verano. Este comportamiento respondería al fenómeno de El Niño y al calentamiento global, condiciones que podrían desencadenar episodios de calor extremo con marcas térmicas de hasta 40 grados.

Director y periodista de ElPeriódico.cl