
En palabras del propio Llaitul, el presidente saliente «facilitó todas las condiciones a la ultraderecha para la llegada del gobierno de Kast, y dar curso, sin problemas, a una ofensiva neofascista que supondrá una nueva guerra de exterminio para los mapuche».
Héctor Llaitul Carrillanca, vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) condenado bajo la Ley de Seguridad del Estado, escribió una columna de análisis político en la que realiza un balance crítico de los cuatro años del gobierno de Gabriel Boric y advierte sobre lo que denomina una «ofensiva neofascista» en el Wallmapu ante la llegada del gobierno de José Antonio Kast.
Desde su celda en el penal Biobío de Concepción, Llaitul sostiene que la administración Boric será recordada como «la peor de los gobiernos postdictadura para la lucha del Pueblo Nación Mapuche».
Entre los elementos centrales de su balance, el dirigente destaca la militarización permanente del Wallmapu mediante los Estados de Excepción, mantenidos durante los cuatro años del mandato, y el fracaso del llamado «Acuerdo de Paz y Entendimiento», al que califica de «farsa» que tuvo como resultado concreto «la nula devolución de tierras».
El vocero de la CAM también denuncia la adquisición de tecnología israelí para uso policial, el restablecimiento de una Doctrina de Seguridad Nacional que identifica al pueblo mapuche como «enemigo interno del Estado chileno», y la profundización de legislación represiva que incluye la ley de usurpaciones, la ley Naím Retamal, conocida como «ley de gatillo fácil», y el perfeccionamiento de la Ley Antiterrorista.
Según Llaitul, durante el gobierno de Boric se registró la mayor cantidad de presos políticos mapuches de los gobiernos postdictadura, superando los 150 comuneros privados de libertad, muchos de ellos sometidos a condiciones de trato degradante y tortura.
Neoliberalismo y entrega de recursos naturales
La columna también aborda la dimensión económica del mandato saliente. Llaitul critica la ratificación del TPP-11, la firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea, China y Estados Unidos, la privatización del cobre a capitales canadienses y la entrega del litio a empresas transnacionales. Señala que estas medidas han favorecido la acumulación del gran capital en territorios ancestrales, agudizando las contradicciones con las comunidades en resistencia.
Boric como «facilitador» del neofascismo
Uno de los puntos más contundentes de la columna es la tesis de que el gobierno de Boric habría dejado preparadas las condiciones para una escalada represiva bajo el nuevo gobierno de Kast.
En palabras del propio Llaitul, el presidente saliente «facilitó todas las condiciones a la ultraderecha para la llegada del gobierno de Kast, y dar curso, sin problemas, a una ofensiva neofascista que supondrá una nueva guerra de exterminio para los mapuche».
El dirigente concluye con un llamado a la resistencia en la tradición histórica del pueblo mapuche, y exige la libertad de los presos políticos mapuche de la CAM y de todos los weichafe (guerreros) encarcelados.
Sobre Héctor Llaitul Carrillanca
Héctor Llaitul Carrillanca es el principal dirigente y vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), organización mapuche de resistencia fundada a fines de los años 1990. Fue condenado en 2022 bajo la Ley de Seguridad del Estado y otros cargos, siendo sentenciado a más de 23 años de presidio.
Actualmente cumple su condena en el Penal Biobío de Concepción. Sus adherentes lo consideran un preso político, mientras el Estado chileno lo juzga como responsable de actos de sabotaje e incendio en el contexto del conflicto territorial mapuche.