
El académico Roberto Rondanelli afirmó que la emergencia era completamente predecible y advirtió fallas en la prevención que terminaron con diez personas fallecidas.
El avance de la ciencia y la tecnología en materia meteorológica permite hoy prever sistemas frontales con un margen que en décadas pasadas resultaba impensable. Así lo sostuvo en Radio Cooperativa el geofísico y director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, Roberto Rondanelli, quien analizó la respuesta de las autoridades frente a las intensas precipitaciones que han afectado al país.
El académico de la Universidad de Chile explicó al medio que actualmente existe una capacidad técnica para anticipar estas tormentas con cinco o 10 días de antelación y con un alto nivel de precisión, a diferencia de lo que ocurría en los años 90.
Eventos predecibles y coordinación del Estado
Rondanelli indicó que los efectos del «río atmosférico» que golpea al territorio nacional eran evidentes y que situaciones como la activación de quebradas o la crecida del río Elqui eran completamente predecibles con al menos 10 días de anticipación.
«Ahí es donde no entiendo bien cómo funciona el Estado, porque podría haberse, por ejemplo, anticipado incluso al estado de emergencia. Se podría haber llevado quizás algo más de material, de recursos humanos, técnicos, agua, haber establecido eso a priori», planteó el experto.
Balance de la emergencia
El especialista enfatizó que el objetivo central de los sistemas de prevención de desastres es resguardar la integridad de la población.
En ese marco, Rondanelli lamentó el saldo de 10 personas fallecidas registrado durante la emergencia, señalando que esta cifra refleja las dificultades y falencias operativas en la gestión preventiva de la crisis.