
La acción administrativa presentada ante la Superintendencia de Medio Ambiente busca fiscalizar la proliferación de moscas, malos olores y la contaminación de las aguas subterráneas de la comunidad Juan Bautista Jineo.
La sede regional de La Araucanía del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) interpuso una denuncia administrativa ante la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) para requerir la urgente fiscalización y evaluación del cumplimiento de las exigencias ambientales por parte de un plantel de crianza de cerdos.
La faena industrial, emplazada en las cercanías de la comunidad mapuche Juan Bautista Jineo en el sector rural de Victoria, mantiene preocupada a más de 100 familias de la zona debido a severas emanaciones de olores y a la presencia ininterrumpida de moscas.
Frente a la vulneración constatada, el INDH solicitó una inspección directa en las dependencias para examinar los protocolos de gestión de residuos y constatar la intensidad de los olores.
Del mismo modo, instó a la autoridad fiscalizadora a decretar medidas de resguardo provisorias orientadas a velar por el bienestar de los vecinos y corroborar si el recinto se ajusta al marco de evaluación ambiental vigente.
Al respecto, el jefe regional del INDH, Federico Aguirre, sostuvo que “la insalubridad representa un peligro sanitario y una grave afectación a la integridad emocional de más de 100 familias que deben convivir diariamente con plagas de moscas y malos olores. Las aguas están contaminadas por la presencia de coliformes y deben ser abastecidas por camiones aljibe. Esta situación debe ser detenida. Es deber del Estado garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano y libre de contaminación. En este orden de ideas, el Estado debe prevenir, fiscalizar y restaurar los entornos para asegurar la protección de la salud de las personas”.
Los antecedentes recabados confirman que el recinto dedicado a la reproducción y crianza de animales opera sin contar con una resolución de calificación ambiental ni con iniciativas ingresadas en el Servicio de Evaluación Ambiental.
En este contexto, un sumario practicado por la Seremi de Salud verificó una alta proliferación de vectores y rotuló las dependencias como un “foco de insalubridad grave”, condición que impacta directamente en la rutina comunitaria y en el bienestar de los propios operarios.
A este problema se suma la emergencia hídrica reportada en la zona. Durante el mes de diciembre del año 2025, la autoridad sanitaria analizó cinco muestras del suministro de agua en la localidad y concluyó que ninguna cumplía con la normativa de agua potable: la totalidad de los análisis arrojó coliformes fecales y en tres de ellos se identificó la presencia de la bacteria Escherichia coli. Debido a esto, los pobladores dependen hoy del reparto diario de agua potable mediante camiones aljibe desplegados por el municipio local.

Director y periodista de ElPeriódico.cl