
En una respuesta categórica y firme, la mesa directiva del Senado de la República frenó de manera tajante al embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, tras sus recientes declaraciones sobre el Estrecho de Magallanes, reafirmando la soberanía nacional y fijando un estricto límite diplomático frente al persistente e intrometido actuar de la representación norteamericana.
A través de una declaración pública oficial, suscrita por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez, y el vicepresidente Iván Moreira, el Poder Legislativo marcó una línea roja ante las intromisiones extranjeras en asuntos que atañen exclusivamente al país.
El pronunciamiento surge en un contexto donde la diplomacia estadounidense ha sido recurrentemente cuestionada por sobrepasar los límites del respeto protocolar e intervenir de forma sistemática en discusiones y decisiones del ámbito interno chileno, evidenciando una desconexión sobre el principio fundamental de no intervención que rige las relaciones internacionales.
“La soberanía de nuestro país no está en discusión ni depende del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera”, enfatizó la mesa directiva del Senado en el documento oficial.
El pronunciamiento parlamentario hizo especial hincapié en el resguardo de las zonas estratégicas del sur de Chile, garantizando que el Estado chileno cuenta con el debido sustento legal e histórico para ejercer su plena jurisdicción sin aceptar presiones ni tutelajes internacionales.
“En particular, respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional”, recalca la nota oficial.
✍️Declaración En relación con las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, queremos reafirmar que la soberanía de nuestro país no está en discusión ni depende del respaldo, apoyo o reconocimiento de ninguna nación extranjera. En particular, respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional. Chile mantiene relaciones de cooperación con Estados Unidos y con muchos otros países, pero estas deben desarrollarse siempre sobre la base del respeto mutuo, la reciprocidad y, fundamentalmente, la independencia y soberanía de cada Estado. La cooperación internacional es bienvenida y necesaria frente a desafíos comunes, pero no puede confundirse colaboración con dependencia, ni apoyo con soberanía. Paulina Núñez U. Presidenta del Senado Iván Moreira B. Vicepresidente del Senado
— Senado Chile (@Senado_Chile) October 7, 2026
Si bien los parlamentarios ratificaron la vigencia de los lazos de cooperación y acuerdos bilaterales con el régimen norteamericano y otros actores globales, fijaron un estricto marco de relación diplomática fundado en la reciprocidad, rechazando de plano cualquier pretensión de tutelaje o intromisión en las decisiones soberanas del país.
“Chile mantiene relaciones de cooperación con Estados Unidos y con muchos otros países, pero estas deben desarrollarse siempre sobre la base del respeto mutuo, la reciprocidad y, fundamentalmente, la independencia y soberanía de cada Estado. La cooperación internacional es bienvenida y necesaria frente a desafíos comunes, pero no puede confundirse colaboración con dependencia, ni apoyo con soberanía”, concluyeron Núñez y Moreira, marcando una contundente postura institucional ante la impronta intervencionista del diplomático extranjero.