
La Confederación Nacional de Ferias Libres alerta sobre el fuerte impacto del desempleo y las inclemencias del clima en el consumo familiar, pidiendo ayuda urgente al Gobierno y al Congreso.
El complejo escenario económico del país bajo el Gobierno de José Kast está golpeando con fuerza a los puestos de alimentos locales. La Confederación Nacional de Ferias Libres (Asof) manifestó su profunda inquietud ante el deterioro de los ingresos en los hogares, señalando que los comerciantes han registrado bajas de hasta un 60 por ciento en sus transacciones habituales. Esta crisis pone en riesgo la sostenibilidad del rubro y amenaza la estabilidad laboral de un sector que sostiene a más de 400 mil trabajadores a nivel nacional.
El llamado de alerta se da a conocer tras el reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el cual reveló que la desocupación llegó al 9,8 por ciento durante el trimestre julio-septiembre del año 2026, lo que representa un aumento de 1,3 puntos porcentuales en un año. Con más de un millón de personas sin trabajo en el país, el presupuesto familiar se ha reducido considerablemente, afectando de manera directa el abastecimiento básico.
La presidenta de Asof, Paola Morales, explicó la dura realidad que se vive a diario en los puestos. «Hoy día las familias están comprando cada vez menos. Lo que antes llevaban por kilo, ahora lo compran por medio kilo e incluso hasta por unidades», afirmó la dirigente.
A esta disminución en la demanda se agregan las complejidades productivas derivadas de las intensas lluvias y granizadas que afectaron recientemente la agricultura, en particular a los cultivos de melones y sandías, además del alza constante en el valor de los combustibles y el traslado de mercancías. «Estamos enfrentando una situación muy difícil. Por una parte, las familias tienen menos dinero para comprar y, por otra, los feriantes debemos enfrentar mayores costos para abastecernos», recalcó Morales.
Un caso representativo de esta alza es la papa. Según los datos recopilados por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), el costo medio de la papa en los puestos de barrio llegó a mil 145 pesos por kilo en septiembre, mostrando un incremento del 23 por ciento frente a agosto y duplicando el precio que registraba hace un año.
Frente a este panorama, Morales advirtió sobre el inminente impacto laboral en el gremio. «Si las ventas siguen cayendo, no solamente tendremos menos ingresos, sino que comenzarán a desaparecer fuentes de trabajo que hoy son fundamentales para miles de hogares», aseveró la presidenta. Por ello, instó al Gobierno y al Poder Legislativo a implementar soluciones para impulsar el empleo, reducir los gastos de distribución y reactivar la economía de las familias, destacando que las ferias de barrio no pueden ser excluidas de la agenda económica nacional.

Director y periodista de ElPeriódico.cl