
La fundadora del restaurante “Zuni Tradiciones” fue distinguida como “Tesoro Humano Vivo”, convirtiéndose en la única mujer reconocida por cultivar el rubro culinario de La Araucanía.
En el corazón de la bulliciosa ciudad de Temuco, entre el vaivén de autos y transeúntes, se esconde un tesoro gastronómico que trasciende el tiempo y el espacio. En un rincón acogedor ubicado en calle Cruz 0560, a orillas del Cerro Ñielol, donde el aroma de hierbas frescas y la calidez de la madera se entrelazan, Zunilda Lepín, una mujer mapuche oriunda de la zona rural de Nueva Imperial, ha forjado un santuario culinario que enciende los sentidos y celebra la tradición ancestral.
Desde hace años, Zuni, como se le conoce, y que lleva más de 33 años en la cocina, ha cautivado los paladares de quienes buscan algo más que simplemente alimentarse. Su restaurante, un oasis de autenticidad en medio del ajetreo urbano, es mucho más que un lugar para saciar el hambre; es un viaje a través del tiempo, un retorno a las raíces, donde cada bocado es un homenaje a la tierra y sus frutos.
En sus inicios, cuando cocinaba para una ONG llamada Centro de Educación y Tecnología, “había días en donde no sabíamos qué cocinar y yo inventaba platos y luego me preguntaban las cocineras qué era y yo les respondía que era ‘comida misterio’ y lo encontraban muy rico y de esa forma continué. Ahora me preguntan qué es lo que cociné y respondo: ‘chimichurri del huerto’. Todo viene de ahí, del huerto, de ahí salen todos mis sabores”. Zunilda añade que nunca en su vida se le ocurriría recurrir a saborizantes para condimentar sus comidas. «Ni siquiera usaría el ‘pollo de plástico’», como ella bien llama a los pollos de supermercado.
Lo que distingue a Zuni y su cocina va más allá de la simple preparación de alimentos. Con una devoción inquebrantable por preservar la herencia gastronómica de su pueblo, Zuni ha redefinido el concepto de comida «hecha en casa». En su cocina, los ingredientes no son solo productos de la tierra, son testimonios vivientes de una conexión profunda con la naturaleza y sus ciclos.

Sin químicos ni saborizantes
En lugar de recurrir a pesticidas y fertilizantes químicos, Zuni fue reconocida con la distinción de “Tesoro Humano Vivo”, convirtiéndose en la única mujer reconocida por cultivar el rubro culinario de la Región de La Araucanía.
Además, ha optado por cultivar su propio huerto, siguiendo técnicas ancestrales transmitidas de generación en generación. Cada verdura, cada hierba, es cosechada con amor y cuidado, garantizando la frescura y pureza que caracterizan a sus platos.

En el corazón de la cocina de Zuni Lepín, entre los aromas que danzan y los sabores que narran historias ancestrales, se encuentra el plato insignia que cautiva a los comensales: el exquisito mix de verduras; una sinfonía de texturas y colores, donde el mote de trigo, el mote de maíz y la quinoa roja se entrelazan en un abrazo de sabores, mientras que las verduras frescas y crujientes aportan su toque de vitalidad. Sin embargo, durante los meses de agosto y septiembre, cuando la naturaleza despierta y el digüeñe adorna los jóvenes hualles con su presencia, Zuni agrega este tesoro local a su creación culinaria, elevando aún más su plato estrella a una experiencia inigualable. El resultado es un festín para los sentidos, donde la tradición y la estacionalidad se fusionan en cada bocado, recordándonos la conexión profunda entre la tierra y la mesa. “En este tiempo, ese mix lleva habas, arvejas, porotos verdes y, si quiere agregarle un trozo de carne asada o a la olla, se le agrega; al igual, si es época de piñones, también se le pueden agregar”, dice Zuni. También se puede pedir el famoso cordero arvejado o la tradicional cazuela de vacuno con locro de trigo, pero si es de pollo de campo, debe ir acompañada de refregado de harina. Además, se ofrece el mix de carnes, que puede llevar cerdo ahumado o vacuno, con verduras salteadas, además de la tradicional cazuela. Todo lo anterior acompañado de jugos naturales de sabores no convencionales, como betarraga, espinaca, zanahoria con naranja y otros.
Dentro de las dependencias de Zuni Tradiciones, se instaló una pequeña cafetería propiedad de una de las hijas de Zuni y que prepara unos café helados de maravilla y especiales para la época de calor.