
Los estudiantes chilenos volvieron a las calles este jueves 26 de marzo de 2026. Convocados por la Confech, la ACES y otras organizaciones, marcharon bajo la consigna “Contra el retroceso, marchamos”, rechazando medidas del recién asumido gobierno de José Antonio Kast en educación, como recortes presupuestarios, límites a la gratuidad universitaria para mayores de 30 años y un endurecimiento en el cobro de deudas del CAE, junto a alzas en combustibles y otras políticas que consideran regresivas en salud y vivienda.
La protesta es un derecho legítimo y democrático. En una sociedad libre, los ciudadanos y especialmente los jóvenes, tienen todo el derecho a manifestarse cuando sienten que sus intereses o ideales se ven amenazados. Criticar al poder, presionar por cambios y defender posiciones es parte esencial de la vida republicana.
En ese sentido, la movilización estudiantil de hoy es bienvenida como expresión de vitalidad cívica. Lástima que esa masividad y esa sensibilidad no se hayan manifestado con igual fuerza durante el gobierno de Boric. Durante cuatro años de la administración de Gabriel Boric, los estudiantes brillaron por su ausencia o su tibieza frente a promesas rotas que afectaron directamente a su generación y al país entero. Se prometió el fin del CAE y una condonación amplia de la deuda educativa.
Al final, el tema se diluyó en debates interminables, sin resolución clara, dejando a miles de jóvenes y familias con la carga intacta.
Hoy, la indignación estudiantil reaparece con fuerza. ¿Dónde estaba esa energía cuando Boric no cumplió?
Tampoco hubo grandes marchas estudiantiles cuando el gobierno de Boric acumuló deudas pendientes con los profesores, pese a las promesas de mejorar sus condiciones laborales. El alza sostenida en el precio de la luz y de los alimentos básicos, que golpeó con dureza los presupuestos familiares de los mismos estudiantes y sus hogares, tampoco provocó movilizaciones masivas ni indignación generalizada en los campus.
El no cumplimiento respecto al TPP11, que generó divisiones internas en la izquierda, pasó con relativa calma entre muchos voceros estudiantiles que hoy critican con vehemencia cualquier ajuste del actual Ejecutivo.
Y qué decir de la militarización del Wallmapu, donde el gobierno de Boric recurrió a estados de excepción y medidas de fuerza que muchos calificaron de insuficientes o contradictorias, sin que ello desatara una ola de protestas estudiantiles proporcional al ruido que hoy se genera.
Incluso en pleno gobierno de Boric, muchas de las auténticas voces de izquierda se preguntaban dónde estaban esos estudiantes, a quienes consideraban “la única reserva moral que le quedaba al país”. Nunca aparecieron. Estaban dormidos por algún motivo desconocido, o simplemente eligieron no ver las contradicciones y los fracasos de su propio sector. Esa ausencia silenciosa fue más elocuente que cualquier discurso. Resultado: Ya no se les tiene confianza, aunque sea desagradable decirlo.
Esta selectividad no es nueva, pero sí reveladora. Sugiere que para una parte importante del movimiento estudiantil, la protesta no obedece tanto a principios universales, defensa de la educación, rechazo a la inequidad, preocupación por el bolsillo de las familias, como a una afinidad ideológica.
La democracia chilena se fortalece con protestas genuinas, pero se debilita con doble estándar. Los estudiantes tienen la oportunidad de demostrar que su activismo va más allá de la coyuntura partidista.
Ojalá la historia reciente les sirva de espejo; la verdadera defensa de la educación y del bienestar ciudadano no admite excepciones. Hoy marchan contra Kast. Mañana, la coherencia exigiría haber marchado con igual convicción contra las omisiones de Boric. Solo así la protesta dejará de ser un instrumento selectivo y se convertirá en una herramienta ciudadana creíble y respetable.
AYUDA MEMORIA
— Ivan Leira (@IvanLei56646614) March 26, 2026
el día en que se respaldó a violadores de DDHH que mutilaron a jóvenes por manifestarse contra un modelo económico que, a costa de cuidar los intereses de los ricos, aplica alzas a la clase media y a los pobres. pic.twitter.com/1ofvAwPMKt
Francisca Sandoval murio el primer año de Boric
— El Cuma que Ⓐ prendio a Leer (@UnCumaquelee) March 26, 2026
Un grupo de mapuches fue hasta la moneda x el tratado de trapilhue, tratado que boric valido en mas de una ocacion
Boric tuvo un año al weon de pancho malo gritandole en la moneda
Los secundarios fueron reprimidos
Sigo??…….. https://t.co/htlJfvVMHq
El movimiento estudiantil tiene 3 problemas:
— Alvaro Valenzuela Mazo. (@Alvaro110788) March 26, 2026
– Pérdida de legitimidad general de protesta social.
– Pérdida específica de legitimidad de movimiento estudiantil por ser tan permisivo con el gobierno de Boric.
– Voceros débiles sin preparación de líderes de antaño.
Se marchaba, pero con credencial de gobierno… De lo contrario, eras ultrón que le hacías el jueguito a la derecha, por consecuencia eras duramente reprimido.
— Esteban Dio (@M_Esteban_Dio) March 26, 2026
Por eso le llamaban Pinochetito al adicto… a mentir de @GabrielBoric.pic.twitter.com/ZUrFX6y1Bp https://t.co/JtXkLbYqb0