
La cita es para el 29, 30 y 31 de octubre, a las 20 horas, en Carpa Teatro Trashumantes. Las entradas están disponibles en Portaldisc.com.
Una propuesta que entrelaza danza, teatro documental y conferencia performativa para darle cuerpo a la memoria de la lengua árabe, el legado palestino y el rastreo de los orígenes de su intérprete aterriza en Temuco en el marco de las Temporadas Teatrales 2026 de Trashumantes.
La pieza lleva por título “Naime نايمة Danzar una lengua olvidada», trabajo interdisciplinar del Colectivo Naime, proveniente de Santiago, que ofrecerá funciones los días jueves 29, viernes 30 y sábado 31 de octubre, a las 20 horas, en la Carpa Teatro Trashumantes, emplazada en San Martín 0891, Temuco.
“Queremos cerrar el mes de octubre con esta creación que explora la memoria a través de la danza e invitar a la comunidad a despertar recuerdos dormidos, casi olvidados, en este viaje que nos acerca a tierras lejanas”, expresaron las directoras de Trashumantes, Andrea Richards y Gisela Buscaglione.
Los boletos para ver este unipersonal de danza, recomendado para mayores de 14 años, se encuentran en portaldisc.com/evento/naime bajo la modalidad “paga lo que puedas”, con valores desde los 4 mil 500 pesos. Mayor información está disponible en www.fundaciontrashumantes.cl o en la cuenta de Instagram @trashumantesalsurdechile.

El nombre del montaje —“Naime نايمة”— se pronuncia “naime naime” y corresponde a uno de los escasos vocablos en árabe que la intérprete, Mayra Eltit, evoca de la conversación de sus abuelos. “Cuando alguien dormitaba en el sillón escuchaba la frase ‘naime naime’. Años después entendería que ‘naime’ significa dormida”, relata.
Justamente, el Colectivo Naime nace con la convicción de llevar a escena aquellos recuerdos aletargados o perdidos, reuniendo a creadores de diversos lenguajes para investigar en torno a la identidad y la memoria histórica.
“Nuestro propósito es revivir el uso de lo análogo y las materialidades escénicas que sostienen las memorias individuales y colectivas que nos atañen, defendiendo el ejercicio escénico de la nostalgia como primer ímpetu y pregunta emotiva. En esta primera obra, específicamente, investigamos desde el legado palestino y los recuerdos de infancia de la intérprete”, explicaron integrantes de la agrupación.
Bajo este enfoque, la producción rescata la memoria del idioma árabe y las raíces palestinas, partiendo de una perspectiva biográfica que se fragmenta para aproximar esa geografía remota, su pueblo y su historia.
En la puesta en escena, apoyada en fotografías, registros audiovisuales, documentos y antiguos casetes, la artista indaga en su árbol familiar. Así, el cuerpo, la voz, la música y la danza se conjugan con proyecciones para que, a partir de tres palabras clave (patria وَطَنُ, mira تشوفي, dormida نايمة), broten la lengua árabe, los recuerdos de la niñez y las reflexiones del presente sobre la historia de sus ancestros y la incansable búsqueda del origen.

Director y periodista de ElPeriódico.cl