“Te bajas la falda tú o te la bajo yo”: Condena por abuso sexual contra exconstituyente del Partido Republicano genera indignación tras concederse libertad vigilada

El tribunal de Iquique dictó una sentencia de solo cuatro años de presidio en libertad contra el exintegrante del Partido Republicano, la cual será cumplida fuera del recinto penitenciario.

El Tribunal Oral en lo Penal de Iquique dictó una sentencia de solo cuatro años de presidio menor en su grado máximo contra Sebastián Parraguez, exconsejero constitucional del Partido Republicano, tras ser declarado culpable de delitos consumados y reiterados de abuso sexual por sorpresa.

Los hechos ocurrieron en 2024 mientras el condenado ejercía funciones en el Colegio Rupanic School, en la comuna de Alto Hospicio.

A pesar que el tribunal llegó a un veredicto condenatorio por votación unánime tras seis jornadas de juicio, el fallo causó controversia debido a la medida cautelar impuesta. Aunque el Ministerio Público solicitó una pena de cárcel efectiva superior a los cinco años y un día, la “justicia” determinó sustituir la privación de libertad por el régimen de libertad vigilada, sumado a la prohibición de acercarse a las víctimas.

El fiscal del caso, Cristóbal Platero, detalló que se lograron acreditar tres delitos de abuso sexual en contra de dos adolescentes, utilizando pruebas como declaraciones de las víctimas, familiares, documentos y fotografías. Parraguez es conocido públicamente por haber integrado el Consejo Constitucional de 2023 como representante del Partido Republicano.

El impacto del testimonio

Uno de los puntos más crudos del proceso judicial fue el relato de los abusos. La madre de una de las menores afectadas, de 17 años, entregó un testimonio que refleja la vulnerabilidad de las estudiantes frente al ahora condenado.

“Le metió la mano abajo de la polera. Mi hija quedó en estado de shock y él le dijo: ‘te bajas la falda tú o te la bajo yo’”, relató la mujer, quien además denunció que ya existían antecedentes de comportamientos impropios en el establecimiento que no fueron abordados por la dirección del colegio.

La madre de la víctima manifestó que la sensación actual es de «angustia», cuestionando si realmente existe una justicia proporcional para su hija y el resto de las compañeras afectadas, muchas de las cuales no denunciaron por temor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *