
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago decretó la máxima medida cautelar para ambos imputados, evidenciando un contraste en los recintos de reclusión asignados para el exdiputado y su colaborador.
Gendarmería confirmó este viernes el ingreso del exdiputado de la UDI, Joaquín Lavín León, y de su exasesor político, Emiliano Domínguez Vallejos, a distintos centros penitenciarios de la Región Metropolitana.
Pese a que ambos enfrentan investigaciones por delitos de corrupción, la “justicia” clasista chilena determinó destinos dispares: el exparlamentario de derecha cumplirá la medida en el Anexo Capitán Yáber, conocido por albergar a reos de alta connotación pública, mientras que su asesor fue enviado al Centro de Detención Preventiva de Santiago 1, una cárcel común.
La institución informó mediante un comunicado que el ingreso de ambas personas se concretó para dar cumplimiento a la prisión preventiva decretada por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.
Según detalló el documento oficial, ambos se sometieron a los protocolos de rigor, que incluyen clasificación, segmentación y verificación de salud a las 19 horas de la jornada de este lunes.
El contraste entre los recintos de reclusión marca la tónica de esta etapa procesal. Mientras Lavín León permanecerá en un anexo especializado, su exasesor deberá enfrentar el régimen de una cárcel de población penal general.
El juez a cargo sostuvo que la libertad del exdiputado representa un peligro para la seguridad de la sociedad, argumento que también se aplicó para Domínguez Vallejos.
Al exparlamentario se le investiga por presuntos delitos de fraude al Fisco, tráfico de influencias y uso malicioso de instrumento privado mercantil, los cuales habrían ocurrido durante la gestión de su esposa como alcaldesa de Maipú.
Por su parte, el ente persecutor imputa a Domínguez cargos por delitos tributarios, electorales, cohecho y falsificación, en una red que, según la Fiscalía, involucra un millonario perjuicio fiscal.