Hospital Regional de Temuco promueve la detección temprana y el control del ataque cerebrovascular (ACV)

Compartir nota

Con una jornada informativa desarrollada en el Día Mundial del ACV, el recinto de salud regional enfatizó la urgencia de reaccionar de inmediato ante las primeras señales de alerta y mantener hábitos saludables para evitar esta patología.

Un enérgico llamado a la población a tomar conciencia sobre la prevención del ataque cerebrovascular (ACV) realizó el Hospital Hernán Henríquez de Temuco. Con motivo del Día Mundial de Prevención del Ataque Cerebrovascular, que se conmemora cada 29 de octubre, el centro asistencial instaló un estand educativo centrado en concientizar sobre el autocuidado, los factores de riesgo y la relevancia de una atención médica oportuna.

El neurólogo Álvaro Soto recalcó la urgencia de actuar antes que aparezca la afección. En ese sentido, señaló que el cuidado integral del organismo es la clave principal, destacando que el manejo adecuado de cuadros como la hipertensión y la diabetes, junto con evitar el consumo de tabaco, alimentarse sanamente y mantener un peso equilibrado, permite prevenir cerca del 80 por ciento de estos episodios.

La realidad en La Araucanía refleja la magnitud del problema: cada año se registran alrededor de 2 mil nuevos casos en la Región. De esta cifra, cerca del 80 por ciento corresponde a cuadros de tipo isquémico, causados por la obstrucción de una arteria, mientras que el 20 por ciento restante a hemorragias cerebrales, vinculadas principalmente a una presión arterial descontrolada. En ambos casos, las manifestaciones clínicas surgen de forma imprevista y de manera muy similar.

Las señales
Aprender a identificar las señales de alerta resulta determinante. Cuadros repentinos como la falta de fuerza en un costado del cuerpo, parálisis o adormecimiento facial y dificultades para articular palabras son motivos suficientes para acudir sin demora a un centro asistencial.

En esta línea, la neuróloga Marcela Grandjean advirtió que la rapidez en la consulta es un factor crucial para aplicar las alternativas terapéuticas existentes. La profesional precisó que existe un margen de tiempo limitado desde el inicio de los síntomas en el cual se pueden administrar fármacos endovenosos para disolver la obstrucción o efectuar una trombectomía mecánica. Aguardar a que los síntomas pasen o irse a dormir puede derivar en consecuencias severas, secuelas irreversibles o la muerte. Por ello, ante la duda, no se debe perder tiempo esperando acompañantes ni trasladarse por medios que demoren la atención.

Las consecuencias de esta patología no solo impactan al paciente en su autonomía o capacidad motora, sino que transforman de manera profunda la rutina familiar. Ante este panorama, la etapa de rehabilitación cumple un rol indispensable para recobrar la mayor funcionalidad posible.

La profesional de Medicina Física y Rehabilitación, Constanza Baumert, detalló que el seguimiento a los usuarios se realiza de forma integral desde el primer momento, involucrando tanto a la persona afectada como a su entorno. El trabajo transdisciplinario reúne a kinesiología para la parte motora y respiratoria, terapia ocupacional para las tareas cotidianas y fonoaudiología para la deglución y el lenguaje.

Baumert enfatizó la relevancia de que los seres queridos se involucren activamente como coterapeutas para dar continuidad a las pautas cuando el paciente retorna a su hogar.

Frente a una señal de alarma, no hay tiempo que perder: la detección oportuna y la acción inmediata son la verdadera clave entre conservar la autonomía o sufrir daños permanentes, porque ante un ataque cerebrovascular, el tiempo es cerebro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HAZ TU APORTE A ELPERIÓDICO.CL Periodismo local e independiente HAZ TU APORTE