
Expertos advierten sobre el riesgo de crecidas de ríos y aluviones durante esta semana debido a precipitaciones en la alta montaña.
Una preocupante anomalía térmica mantiene en alerta a la comunidad científica internacional y a los comités de emergencia a nivel nacional. El Océano Pacífico registra una inédita ola de calor marina que equivale a una gigantesca «fiebre» oceánica, cuya extensión superficial supera en ocho veces el tamaño continental de los Estados Unidos. Esta enorme concentración de energía térmica está impulsando la evaporación a gran escala y alterando drásticamente las proyecciones meteorológicas para los próximos días, con impactos inminentes en el territorio chileno.
De acuerdo con los últimos análisis de modelos climáticos globales y proyecciones locales, los efectos directos de este calentamiento marino llegarán a la zona centro sur de Chile durante esta semana, manifestándose a través de un sistema frontal de alta intensidad.
Las alarmas se concentran de manera prioritaria en la Región de La Araucanía, debido a las complejas características geográficas de la zona y la carga extraordinaria de humedad que transportará la atmósfera.
El principal factor de peligro radica en la proyección de una temperatura inusualmente cálida en la altura. Al combinarse frentes de lluvia intensa con aire templado proveniente del océano sobrecalentado, la línea que separa la caída de agua de la nieve se ubicará a gran altitud en los sectores cordilleranos. Esto significa que caerán precipitaciones líquidas abundantes en zonas de alta montaña donde habitualmente se acumula nieve, lo que aumenta significativamente el riesgo de derretimiento acelerado de hielos, remoción de masa, aluviones y crecidas abruptas de ríos en los valles regionales.
Dos etapas meteorológicas marcarán los próximos 15 días
Revisando los principales portales especializados como Meteored, AccuWeather y Ventusky, el comportamiento atmosférico en La Araucanía se dividirá claramente en dos periodos extremos:
Primera semana: Temporal y lluvias intensas (13 al 19 de julio)
Los próximos días estarán protagonizados por precipitaciones continuas producto del fuerte sistema frontal, transformando este periodo en uno de los puntos meteorológicos más críticos en lo que va del año 2026.
Lunes 13 y martes 14 de julio: Comienzan las lluvias de forma regular. Las temperaturas oscilarán entre los 8 grados de mínima y los 12 grados de máxima. Los vientos comenzarán a aumentar su intensidad gradualmente.
Miércoles 15 y jueves 16 de julio: Serán los días más complejos del evento. Se esperan acumulados importantes de agua (estimados en más de 40 milímetros solo el miércoles) acompañados de viento fuerte con rachas que podrían alcanzar los 65 o 68 kilómetros por hora. Las temperaturas se mantendrán estables entre los 9 y 13 grados.
Viernes 17 al domingo 19 de julio: Las precipitaciones comenzarán a declinar gradualmente hacia el fin de semana, pasando de lluvias moderadas a chubascos débiles y lloviznas intermitentes. Las temperaturas máximas bajarán a cerca de 10 grados el domingo.
Segunda semana: Caída de temperaturas y heladas (20 al 27 de julio)
Una vez que se retire el sistema frontal, ingresará una masa de aire frío de origen polar que cambiará por completo la configuración del tiempo en la Región.
Lunes 20 y martes 21 de julio: Persistirá un porcentaje de probabilidad de chubascos débiles y aislados (menores a 2 milímetros), pero la nubosidad tenderá a disminuir de forma paulatina.
Miércoles 22 al sábado 25 de julio: Los cielos se abrirán dando paso a mañanas despejadas o con neblina, lo que provocará un descenso drástico en las temperaturas mínimas.
Se prevén heladas matinales en los valles, con termómetros que marcarán entre cero y 2 grados bajo cero (especialmente hacia el viernes 24 y sábado 25). Las máximas no superarán los 9 o 10 grados.
Domingo 26 y lunes 27 de julio: El escenario a largo plazo muestra una estabilización con cielos parcialmente nublados, aire frío persistente y baja probabilidad de precipitaciones regresando hacia el final del período.
Organismos preventivos ya coordinan los planes de contingencia provinciales ante este escenario, el cual podría desencadenar anegamientos y desbordes de cauces en un corto periodo de tiempo.
El foco de atención debe centrarse en los montos de agua y rachas de viento entre el miércoles 15 y el jueves 16 de julio, así como en la posterior ola de frío polar a partir del miércoles 22.