
Desde las raíces coloniales hasta convertirse en el refugio culinario preferido de las regiones australes durante los días de lluvia.
Cuando las temperaturas bajan y el viento húmedo del sur comienza a golpear las ventanas, en los hogares de la zona austral de Chile se activa un ritual gastronómico centenario: la preparación de los picarones con chancaca. Este plato, que combina una masa frita de zapallo con un almíbar especiado, no es solo un postre, sino un símbolo de resistencia y calor de hogar que ha traspasado generaciones.
La historia de esta preparación se remonta a la época del Virreinato. Aunque su origen se asocia a los buñuelos españoles, fueron las cocineras mestizas quienes adaptaron la receta original utilizando ingredientes locales.
El zapallo, pieza fundamental de la masa, le otorgó esa textura suave y un color vibrante que lo distingue de otras variantes latinoamericanas.
Al llegar a las tierras del sur chileno, la receta encontró su compañero ideal en la chancaca, un producto derivado de la melaza de caña de azúcar que, aromatizado con canela y cáscaras de naranja, crea un caldo denso y reconfortante.
Receta
Ingredientes:
200 gramos de puré de zapallo
500 gramos de harina
2 cucharaditas polvos de hornear
1 huevo
2 cucharadas de azúcar granulada
Aceite para freír
Para la salsa:
400 gramos de chancaca
5-6 clavos de olor
Cáscara de naranja
1 cucharadita azúcar
2 cucharaditas maicena
700 centímetros cúbicos de agua fría
Preparación:
Cocinar el zapallo y hacerlo puré, cuidando que no quede con mucha agua.
En un bowl mezclar harina, polvos de hornear y azúcar granulada. Hacer un hoyo en el centro y agregar el puré de zapallo y el huevo. Comenzar a unir hasta formar una masa blanda y que no se pegue en los dedos. Si es necesario agregar más harina.
Dejar reposar la masa por 30 minutos con un paño.
Con las manos frías, hacer bolitas y con los dedos formar el agujero del centro.
Freír en aceite profundo y retirar cuando estén levemente dorados por ambos lados. Dejar en papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
Para la salsa: Calentar chancaca, cáscara de naranja, clavos de olor, azúcar y agua fría hasta que se disuelva por completo la chancaca, revolviendo ocasionalmente.
Cuando la salsa esté disuelta e hirviendo, agregamos maicena disuelta en un poco de agua.
Para servir: verter la salsa de chancaca o sumergir los picarones dentro de la olla.