
El uso de aeronaves no tripuladas permite detectar amenazas en cerezos y avellanos europeos con una precisión que reduce costos y uso de químicos.
La agricultura en la Región está viviendo una transformación digital sin precedentes. La incorporación de drones equipados con cámaras multiespectrales se ha convertido en la herramienta clave para los productores de avellanos europeos y cerezos, permitiendo identificar focos de plagas antes de que sean visibles para el ojo humano.
Esta tecnología funciona mediante el escaneo de los huertos desde el aire. Las cámaras captan información en frecuencias que detectan el estrés hídrico o ataques de insectos a través de la fotosíntesis de las hojas. Con estos datos, la inteligencia artificial genera mapas de calor que indican al agricultor el punto exacto donde debe intervenir, evitando la aplicación masiva de productos químicos en todo el predio.
Actualmente, más de 10 empresas de servicios tecnológicos operan en las provincias de Cautín y Malleco, prestando asistencia a pequeños y grandes fruticultores. El monitoreo suele realizarse a las 7 de la mañana, cuando las condiciones de viento son ideales en el valle central, permitiendo obtener imágenes de alta resolución que son procesadas en menos de 24 horas.
Con la llegada de la temporada de cosechas, se espera que el uso de estas aeronaves aumente de forma significativa, consolidando a La Araucanía como un polo de innovación agraria en el sur de Chile.