
Programa nació en 2009, durante el gobierno de Michelle Bachelet, con un objetivo claro y elemental: reducir la brecha digital entre estudiantes de establecimientos públicos.
La histórica beca “Yo elijo mi PC” de la Junaeb quedará sin recursos en el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno de José Kast. Después de 17 años ininterrumpidos de funcionamiento, de ser aprobado este recorte, 2027 será el primer año en casi dos décadas en que no se entreguen computadores a estudiantes vulnerables.
El proyecto de Ley de Presupuestos 2027 indica expresamente que las Becas de Acceso a Tecnología, Información y Comunicaciones (TIC) de Junaeb no dispondrán de financiamiento. Eso significa, en la práctica, la eliminación del programa “Yo elijo mi PC”. Aunque el proyecto aún debe ser discutido en el Congreso, el simple hecho de que se presente sin recursos ya constituye un golpe directo a miles de niños.
“Yo elijo mi PC” nació en 2009, durante el gobierno de Michelle Bachelet, con un objetivo claro y elemental: reducir la brecha digital entre estudiantes de establecimientos públicos. Cada año se entregaban computadores de 15 pulgadas, con software educativo y conexión móvil a internet, a alumnos de séptimo básico pertenecientes hasta al 80 por ciento más vulnerable.
En 2015 se sumó “Me conecto para aprender”. Ambas iniciativas se consolidaron bajo las Becas TIC y se mantuvieron durante los gobiernos de Sebastián Piñera y Gabriel Boric.
En 2026, el último año con financiamiento, el programa contó con cerca de 35 mil millones de pesos y benefició a alrededor de 96 mil estudiantes. Ni siquiera en plena pandemia se interrumpió. Durante 17 años, a través de crisis económicas, crisis sociales y una emergencia sanitaria global, el Estado chileno priorizó que los niños más pobres tuvieran acceso a una herramienta básica de aprendizaje y conectividad.
Hoy, de un plumazo, se propone eliminar ese beneficio. Mientras se discute si hay o no recursos para computadores escolares, parece haber espacio presupuestario para otras prioridades, entre ellas la construcción de templos religiosos.
Lo más importante para los niños vulnerables es la digitalización, el acceso a información, a herramientas educativas y a igualdad de oportunidades. ¿Por qué exactamente ellos tienen que pagar el costo del ajuste?
Si el Congreso aprueba este recorte, 2026 habrá sido el último año de un programa que demostró, durante casi dos décadas y bajo gobiernos de distinto signo, que era posible y necesario entregar tecnología a quienes más la necesitan. Que no se diga después que no había otra opción: había recursos, solo que se eligió destinarlos a otra parte.
Presidente Kast, ministro Quiroz, diputado Kast: pic.twitter.com/sJO3UgUDTd
— Javiera Góngora N. (@jagongora) October 2, 2026