Negligencia de privados: Pese a advertencias previas de la SEC, Frontel y Codiner no prepararon redes ni desplegaron brigadas para la emergencia

Una deficiente gestión de la vegetación y la falta de medidas preventivas por parte de las distribuidoras privadas dejaron a miles de familias de La Araucanía a oscuras por más de 84 horas, evidenciando una preocupante inoperancia ante un servicio básico.

Un severo cuestionamiento a la gestión y capacidad de respuesta de las empresas privadas de distribución eléctrica Frontel y Codiner dejó al descubierto el reciente sistema frontal que afectó a La Araucanía.

La Superintendencia de Electricidad y Combustibles, SEC, formuló cargos contra ambas distribuidoras tras constatar graves e inexcusables fallas en la mantención de las redes eléctricas, situación que provocó que el suministro se interrumpiera para 215 mil 806 clientes en el punto más crítico del evento meteorológico iniciado el pasado 15 de julio.

Las indagatorias desarrolladas por la Dirección Regional de la SEC revelaron que ambas compañías incumplieron de manera reiterada la normativa vigente sobre el control y poda de la vegetación en la franja de seguridad de las líneas. Esta negligencia fue determinante para que las fallas se multiplicaran y los tiempos de reposición del servicio se extendieran de forma Inaceptable, afectando la calidad de vida y la seguridad de la ciudadanía.

La inoperancia de las distribuidoras se hizo más evidente considerando que la SEC había instruido con anticipación la activación de planes de contingencia y medidas de mitigación frente a los pronósticos de fuertes lluvias y vientos. Pese a las advertencias, las empresas no prepararon de forma adecuada sus redes ni desplegaron la capacidad operativa necesaria para hacer frente a la emergencia.

Clientes a oscuras por más de 84 horas

El impacto de esta falta de previsión afectó directamente a miles de hogares que debieron enfrentar jornadas kilométricas sin luz. Varios días después de iniciado el evento climático, las empresas continuaban sin dar una solución efectiva. Al mediodía del 21 de julio, Frontel mantenía a 9 mil 81 clientes sin suministro, mientras que Codiner registraba 3 mil 796 usuarios desconectados, acumulando en muchos casos cortes superiores a las 72 e incluso 84 horas.

Al respecto, la superintendenta de Electricidad y Combustibles, Marta Cabeza, enfatizó que «las empresas distribuidoras tienen la obligación permanente de mantener sus instalaciones en condiciones que permitan entregar un suministro eléctrico continuo y seguro a la ciudadanía. Por ello, cuando detectamos antecedentes que dan cuenta de eventuales incumplimientos a esas obligaciones, corresponde iniciar los procesos administrativos establecidos en la normativa vigente».

La autoridad recalcó que los eventos climáticos no justifican la desidia operativa. «Los eventos climáticos pueden generar afectaciones importantes a la infraestructura eléctrica, pero precisamente por ello las empresas deben adoptar todas las medidas preventivas que exige la normativa, especialmente cuando existe un pronóstico conocido con anticipación. Nuestro deber es determinar si esas obligaciones fueron efectivamente cumplidas y, de no ser así, aplicar las sanciones que correspondan», sostuvo.

Actualmente, Frontel y Codiner disponen de un plazo legal para presentar sus descargos ante el organismo fiscalizador. Tras la evaluación de las pruebas, la SEC resolverá las sanciones definitivas contra las empresas, en un proceso que busca sentar un precedente sobre la responsabilidad de los privados en la entrega de un servicio primordial para la población.

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