
Tras cumplirse los primeros dos meses de gestión, el jefe de Estado descartó la viabilidad técnica de su compromiso de campaña, apelando a una interpretación figurada de sus palabras ante un electorado que confió en consignas inviables.
El presidente José Antonio Kast abordó una de las promesas centrales que marcaron su ascenso al poder, la expulsión inmediata de 300 mil migrantes irregulares. Durante un encuentro de la Cámara Chilena de la Construcción, el mandatario sostuvo que dichas afirmaciones, emitidas durante el periodo electoral, correspondían en realidad a “una metáfora”.
En noviembre de 2025, el entonces candidato llegó a establecer una «cuenta regresiva», asegurando en debates públicos que a los extranjeros en situación irregular les quedaban apenas 128 días para abandonar el territorio nacional. No obstante, a 60 días de haber asumido el mando, el discurso ha girado hacia la imposibilidad logística de ejecutar tal medida, dejando en evidencia que la estrategia de campaña estuvo diseñada para cautivar a un público incauto e ignorante de la realidad administrativa, que dio crédito a promesas técnicamente ridículas.
“Algunos dicen: ‘Oiga, llevan 60 días y usted dijo que el primer día iba a expulsar a 300 mil migrantes’… Es una metáfora. Si alguien cree que en un día uno va a expulsar a 300 mil, creo que entendió mal”, declaró el mandatario ante el gremio de la construcción.
Esta rectificación pone de relieve la brecha entre la retórica electoral y la realidad del Estado. Pese a que en su momento se prometió una inversión de 300 millones de dólares para concretar las salidas inmediatas, un plan que sedujo a miles de votantes bajo el engaño de la inmediatez, Kast ahora apuesta por una salida «voluntaria» y cambios graduales.
De este modo, lo que en el debate presidencial de Archi se presentó como una acción de fuerza el primer día de gobierno, hoy se reduce a un simbolismo retórico. El episodio confirma cómo el uso de consignas simplistas y soluciones mágicas suele ser una herramienta eficaz para movilizar a sectores de la población que desconocen los límites de la ley y la logística pública.