
Mientras el municipio destina esfuerzos a instalar detectores de metales en accesos de colegios, opta por clausurar recintos educacionales en sectores vulnerables. Acción judicial busca proteger derecho a la educación de más de 25 niñas y niños de comunidades mapuches que quedarían sin su establecimiento local.
La sede de La Araucanía del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Temuco para frenar la decisión de la Municipalidad de Temuco de cerrar las escuelas Brotolhue y Tromen Alto, ubicadas en comunidades mapuches.
La medida afecta directamente a más de 25 niñas y niños, quienes se verían obligados a trasladarse a recintos ubicados a casi una hora de distancia, por vías en condiciones deficientes.
El jefe regional del INDH en La Araucanía, Federico Aguirre, sostuvo que “para el INDH es motivo de preocupación el ejercicio del derecho a la educación en condiciones de igualdad y no discriminación. En particular sectores de la población vulnerables, como lo son los niños y niñas, y comunidades educativas de los sectores rurales de Temuco, que se ven impactadas por el cierre de sus escuelas. Con esta intervención esperamos la protección de la justicia para que dichos proyectos de vida no se vean tan gravemente afectados”.
Según el organismo, la decisión vulnera los derechos de los estudiantes y sus familias, además de no considerar adecuaciones para alumnos con necesidades educativas permanentes. Asimismo, el municipio habría incumplido el Convenio 169 de la OIT al omitir la realización de una consulta previa a las comunidades afectadas.
Antes de acudir a la justicia, la sede regional sostuvo una reunión a mediados de agosto con el alcalde de Temuco, Roberto Neira, para abordar el problema sin obtener resultados desfavorables al cierre.

Las escuelas amenazadas
La Escuela Brotolhue, fundada en el año 1941 en la Comunidad Indígena Venancio Huenulao, cuenta con una matrícula de 18 estudiantes entre primero y sexto básico (12 niños y seis niñas). Funciona con Jornada Escolar Completa, Programa de Integración Escolar (PIE) y entrega tres raciones de alimentación diarias. En junio, el municipio notificó el cierre mediante una carta que no detalló razones ni ofreció medidas de mitigación.
Por su parte, la Escuela Tromén Alto, establecida en el año 1963 en un terreno donado por la Comunidad Indígena Jerónimo Melillán, atiende a 10 alumnos de primero a sexto básico bajo modalidad multigrado y unidocente.
Desde el Departamento de Administración de Educación Municipal (Daem) informaron verbalmente a la comunidad que la medida responde a “problemas económicos”, sin emitir un documento oficial.
De no lograrse la reapertura o continuidad de ambos establecimientos, el recurso de protección solicita medidas de mitigación que garanticen el traslado seguro de las y los estudiantes, la reserva de matrícula y un programa de acompañamiento psicosocial durante la transición.