Patético: Donald Trump escapó de Turquía oculto en un camión de banquetería tras alerta de amenaza iraní

El líder del régimen de Estados Unidos protagonizó una salida vergonzosa y digna de una película de espionaje luego que los servicios de inteligencia detectaran una “amenaza creíble” procedente de Irán.

Una cosa es lo que Donald Trump y los Estados Unidos muestran al mundo y otra muy diferente es lo que son en realidad.

Según revelaciones de The New York Times y The Washington Post, el líder del régimen norteamericano arrancó de Turquía de manera vergonzosa y subrepticia luego de participar en la cumbre de la OTAN, después que los servicios de inteligencia detectaran una amenaza considerada creíble proveniente de Irán. El operativo habría tenido todos los ingredientes de una película de espionaje, pero protagonizada por un líder cobarde.

Trump abordó públicamente el Air Force One, saludando como de costumbre y dando la impresión que emprendería el viaje de regreso en el avión presidencial del régimen. Sin embargo, poco después habría sido sacado discretamente del lugar y trasladado oculto en un camión utilizado para servicios de banquetería, desde donde finalmente fue llevado hasta un avión militar.

Y aquí viene la parte más llamativa del operativo

El Air Force One despegó y realizó su trayecto habitual, pero Trump ya no estaba a bordo. El avión presidencial habría funcionado como una especie de señuelo, mientras periodistas y parte del personal de la Casa Blanca que viajaban en él desconocían completamente tanto la existencia de la amenaza como el hecho que Trump había sido retirado previamente de la aeronave.

En otras palabras, mientras el mundo veía despegar el avión pensando que allí viajaba Trump, este tomó una ruta bastante menos glamorosa: camión de banquetería, avión militar y máxima discreción.

La situación resulta particularmente llamativa considerando la retórica habitual de Estados Unidos frente a sus adversarios internacionales. Pero cuando los servicios de inteligencia advierten que Irán es una amenaza concreta, como lo ha demostrado este año, arrancan con ratas, con el lema: “mejor prevenir que lamentar”. Eso ocurre cuando el matón del barrio se mete con alguien que sí se puede defender y no se trata de población civil o guerrillas poblacionales, en donde sí está acostumbrado a atacar Estados Unidos.

El episodio también evidencia el nivel de preocupación existente en Washington respecto de eventuales represalias iraníes y las medidas de seguridad que pueden adoptarse para proteger a Trump cuando existe información de inteligencia considerada suficientemente seria.

Así, la imagen pública fue la de un Trump saludando tranquilamente desde el Air Force One. Detrás de escena, sin embargo, el operativo habría sido bastante más cinematográfico: un presidente escondido, un avión presidencial utilizado como señuelo y un camión de banquetería convertido, por unas horas, en vehículo de escape presidencial.

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